Diez años de cárcel está solicitando la Fiscalía para el camionero argentino que en mayo pasado ingresó al país más de 600 millones de pesos en droga.
Ayer se inició el juicio en contra del ciudadano argentino Pablo Andrés Gómez, de 36 años, quien fue detenido y formalizado en mayo pasado, luego de ser fiscalizado por Aduanas en el paso fronterizo de Monte Aymond, cuando se dirigía hacia Río Grande, en Tierra del Fuego, Argentina, encontrándosele en su poder alrededor de 47 kilos de droga, avaluada en más de 600 millones de pesos en moneda nacional.
El propio acusado en la audiencia habló, indicando desconocer la carga: “Acá se me está juzgando de mala manera. Se me imputa que tengo droga en mi poder y ni siquiera fumo. El dueño de la carga ha mentido todo el tiempo. En el lugar donde se cargó el camión nadie se puede quedar y ni siquiera me desvié de la ruta. Acá debe estar el dueño de la droga, no yo, que trabajo para mantener una familia. Me culpan de traficante, y si lo fuera, no necesitaría de asistente social como lo que pido. Quiero pensar que hay justicia”.
De acuerdo a los hechos investigados, en el interior del container, además de colchones, se le encontró dos bolsos, uno con 600 ovoides con 6 kilos de cocaína, y un total de 19 envoltorios con 12 kilos de marihuana. En el otro encontraron 42 ladrillos, en cuyo interior se llevaban 27 kilos de marihuana y un paquete que contenía un kilo de clorhidrato de cocaína. De igual forma, otro envoltorio con cocaína fue detectado en la cabina del camión, el que transportaba en una bolsa plástica.
Hasta Punta Arenas llegaron también los familiares, quienes niegan cualquier participación en el tráfico de drogas, tal como lo señaló su padre, Alberto Andrés Gómez: “También soy camionero y hace 42 años que ingreso a Chile y me sorprendi porque nunca hemos tenido ningún problema. Esto trae complicaciones a nivel familiar y se sufre. Estamos a la espera que se haga justicia. Como transportistas no sabemos lo que transportamos y esto está premeditado, es algo común en Argentina. Sé que mi hijo no me va a mentir”.
El acusado tiene cuatro hijos, de los cuales una de un año fue traída a Punta Arenas desde Buenos Aires.
Por su parte, la hermana del acusado, Mónica Fabiana Gómez, cree que la justicia chilena va a escucharlos: “Nunca mi hermano ha querido poner en riesgo a la población chilena como se ha dicho, porque no sabía lo que transportaba. Pido justicia ya que ha sido angustioso. Como familia estamos unidos, ya que acá ha actuado una mano muy negra, ya que mi hermanos es muy trabajador”.
El juicio finalizaría hoy en el Tribunal Oral en lo Penal.