Fue en junio de 2015, mientras se
desarrollaba el Carnaval de Invierno en Punta Arenas, cuando Lucía Elizabeth
Alvarado Paillacar consumaba el delito que la llevó a ser condenada a cinco
años de cárcel. La mujer de entonces 29 años sería detenida, formalizada y
sentenciada luego que la Fiscalía probara que era autora de a lo menos 17
puñaladas en contra de un hombre, en la vía pública y a plena luz del día.
El no contar con antecedentes anteriores le
permitió cumplir su pena en libertad, retornando a las calles, las mismas que
el pasado domingo nuevamente supieron de su actuar delictual. Lucía Alvarado
fue detenida en horas de la mañana, luego que junto a otras dos personas
asaltara a un hombre de 62 años que se aprestaba a tomar locomoción.
Esta vez, la imputada volvió a actuar en el
centro de Punta Arenas (Avenida Colón con calle Bories), interceptando a su
víctima para sin mediar provocación asestarle un golpe en la zona baja que le
permitiría registrar sus vestimentas y sustraerle una billetera con dinero
efectivo y documentos.
El rápido actuar policial permitió que a los
pocos minutos la mujer y sus secuaces fueran detenidos y puestos a disposición
de la justicia.
No obstante, y pese al antecedente previo de
homicidio frustrado, tras la audiencia de formalización de cargos Lucía
Alvarado nuevamente fue puesta en libertad a la espera de lo que determine la
investigación.
En el hecho registrado en julio de 2015, la
imputada en compañía de otra mujer llegaron hasta la garita de locomoción
ubicada en calle Chiloé con Ignacio Carrera Pinto. En el lugar las emprendieron
a golpes en contra de un hombre de 38 años. No conforme con ello, los
antecedentes indicaron que Lucía extrajo desde uno de sus bolsillos un arma
blanca, con el que le propinó 17
puñaladas a su víctima. El hombre logró reponerse de sus graves heridas,
gracias a la rápida atención recibida por parte del SAMU y de los médicos del
Hospital Clínico, algo que de no mediar le pudieron costar la vida.