Tras
el juicio oral realizado la semana pasada en el Tribunal Oral en lo
Penal de Punta Arenas, ayer los jueces entregaron su sentencia en contra
de un natalino por un delito de microtráfico de drogas, pena que,
finalmente, deberá cumplir en la cárcel.
El
abogado defensor, Marcos Ibacache, se mostró conforme con el fallo,
luego que la Fiscalía buscaba una pena de 10 años en contra de su
representado por un delito de tráfico de drogas, el que finalmente bajó
en su calificación. “Mi representado que trabajaba como guía turístico
en el Parque Nacional Torres del Paine, se le pedía una pena por tráfico
de drogas de 10 años de cárcel, porque fue sorprendido portando
sustancia denominada como los ácidos. Teníamos dos teorías, una que por
las cantidades era para consumo personal, sin embargo la ley sanciona la
tenencia y porte de sustancia ilícita, y el tribunal estimó que esa era
la conducta de mi representado y no la venta, que no se pudo acreditar
durante el juicio, recalificando a microtráfico, entendido a las
cantidades que se trajo a juicio, llegando al mínimo que establece la
ley, a una pena de 541 días de presidio, por lo que mi representado que
lleva más de 300 días privado de libertad, por lo que en los próximos
meses ya podrá salir de la cárcel”.
El
defensor señaló además que estudiarán el fallo en relación a la
incautación de 2 millones de pesos de su representado. “Analizaremos el
fallo por el comiso de la suma de 2 millones de pesos, que era de un
finiquito en virtud de la actividad de guía turístico, y que una parte
del tribunal estuvo por devolver, y esa parte vamos a estudiar”.
Acusación
De
acuerdo a la acusación de la Fiscalía, los hechos se registraron el día
6 de abril del año 2018, alrededor de las 14.15 horas, en
circunstancias que el acusado Alejandro José Muñoz Musac se encontraba
en el terminal de buses, ubicado en Avenida España N°1455, de la comuna
de Puerto Natales, en ese lugar fue sorprendido por la Policía de
Investigaciones de Chile, portando, poseyendo y guardando un frasco
contenedor de 2,5 gramos de demetiltriptamina o DMT, un frasco plástico
contenedor de dietilamida de ácido lisérgico o LSD, una esfera plástica
contenedora de una droga consistente en opio, una bolsa plástica
contenedora de demetiltriptamina o DMT, entre otras sustancias, 11
gomitas azucaradas contenidas en un envoltorio de plástico con la
leyenda “Merello”, un rollo de papel aluminio, un teléfono celular marca
Lenovo y la suma de dos millones ciento once mil quinientos pesos en
dinero en efectivo, y 81 soles en moneda peruana; todo lo anterior en el
contexto del tráfico de drogas que el acusado realizaba supuestamente a
consumidores de esta zona.
La
investigación fue realizada por personal especializado de la Brigada
Antinarcóticos de la PDI, quienes obtuvieron la información gracias a la
publicitación de fiestas electrónicas al aire libre realizadas en
Puerto Natales, donde se estaba distribuyendo la droga. A raíz de esto, a
través de la cuenta de Facebook del imputado, se pudo detectar un video
con la fiesta electrónica realizada a tres kilómetros de Puerto
Natales. En otra fecha el imputado publicó para los interesados a
asistir a una nueva fiesta electrónica debían contactarse con él a
través de mensajería. La investigación analizó llamadas telefónicas, y
se pudo determinar que importó la droga desde el extranjero (Río de
Janeiro, Brasil). La dosificación se realizaba en estado líquido
impregnadas en gomitas azucaradas.
Efectos
Los efectos del DMT son poderosos
e instantáneos. Según expertos, puede llevar a quien lo toma de un
estado de “normalidad” a un estado alterado de conciencia en cuestión de
segundos, lo cual para algunos puede resultar desorientador. La
duración de un “viaje” de DMT es mucho más corta que la de otros
alucinógenos, durando entre 10 y 15 minutos, pero es sumamente intensa.
Quienes han probado DMT con frecuencia reportan sensaciones de expansión
mental sumamente emocionales y visiones vívidas y elaboradas difíciles
de poner en palabras, además de comunicaciones con otros seres o
experiencias de unidad cósmica, lo cual ha hecho a la dimetiltriptamina
portadora del mote de “molécula espiritual”.