Cabe recordar que
el acusado J.F.Q.L., enfrentó una acusación por abusar sexualmente de su hija
de seis años, los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas
resolvieron condenarlo.
De acuerdo a la
acusación de la Fiscalía, en el transcurso del primer semestre del año 2014 la
menor víctima se encontraba al interior de su domicilio ubicado en Villa Andino
de Punta Arenas, siendo víctima de tocaciones por parte de su padre.
En el juicio, la
víctima a pesar de ser llevada a entregar su testimonio, no habló. Así lo
indicó el fiscal del caso, Fernando Dobson: “Esta es una situación
intrafamiliar, donde una menor sindica a su padre como autor de abuso durante
el año 2014. Esta denuncia se canalizó a través de familiares y por parte del
establecimiento donde asistía la víctima. La menor compareció en el juicio,
pero no prestó testimonio, mientras que el imputado indicó que esta denuncia se
debió a una confusión por parte de su hija en la interpretación de las
tocaciones”.
El acusado negó
su participación en los hechos ante los jueces, señalando que jamás ha
incurrido en abusos sexuales hacia su hija y alude a que la menor cuando sentía
frío en la madrugada, iba a su pieza, instantes que le frotaba el cuerpo a su
hija, para que sintiera calor, además detalló que siempre ha colaborado en los
quehaceres de la casa, entre ellos, bañar a la niña hasta los 6 años de edad,
piensa que su hija está confundida, y no le ha efectuado tocaciones.
En el juicio
también entregó su testimonio la madre de la niña, quien señaló que los hechos
quedaron al descubierto luego de amenazas que habría recibido por parte de su
esposo. “Le pregunté a mi hija si era verdad lo que me había contado su
abuelita, y ella me dijo que si. Varias veces le pregunté y en qué parte había
sido. Me dijo que ocurrió en la casa de nosotros mientras dormía le colocaba
las manos debajo de su ropa. Todo esto quedó al descubierto por amenazas que me
hizo mi esposo”.
Con las pruebas
expuestas en el juicio el Tribunal condenó al acusado a cinco años de libertad
vigilada intensiva, tal como lo indicó el fiscal del caso Fernando Dobson: “Se
le concedió el beneficio de la libertad vigilada intensiva, lo que significa
que va a estar cinco años bajo la supervisión de Gendarmería con la prohibición
de acercarse a su hija. Esta fue una decisión adoptada en mayoría con el voto
en contra de uno de los magistrados que estuvo por imponer una pena de cinco
años y un día, que era lo que solicitábamos, sin beneficios”.
Cabe indicar que
el abogado defensor, Pablo Santander, solicitaba una pena de tres años y un día
en libertad vigilada, invocando la irreprochable conducta anterior.