La Fiscalía de Ñuñoa coordinó acciones con la SIP de Carabineros de Punta Arenas con la finalidad de realizar diligencias tendientes a dar con el paradero de un auto, que había sido robado en la capital y que, presumiblemente, podría haber sido internado a la Región de Magallanes con documentación y números de motor y chasis adulterados.
Las diligencias fueron positivas, luego que se lograra identificar un Hyundai Tucson que se encontraba en poder de un hombre de 31 años, quien aseguró que lo había adquirido en una automotora de Santiago, desconociendo su calidad de móvil denunciado por robo.
Tras su recuperación, el móvil fue sometido a diversos peritajes por parte de personal de Labocar de Carabineros, que verificó que las patentes no correspondían a éste y que los números de chasis y de motor estaban adulterados. Conocidos los códigos originales, se tuvo la confirmación de que había sido robado.
El jefe de la SIP, teniente Matías Fernández, detalló que las diligencias que tuvieron a su cargo como unidad, lograron determinar que el vehículo era efectivamente el que mantenía encargo por robo desde la capital, por lo que le comunicaron a la propietaria que éste había aparecido. “La persona, cuando le comunicamos que su vehículo estaba en Punta Arenas, no lo podía creer. Ahí informó que el móvil ahora le pertenecía a una aseguradora, que respondió cuando le sustrajeron el móvil, por lo que a través de la Fiscalía se hicieron los trámites respectivos para el retiro”, dijo el oficial.
Por su parte, la persona de Magallanes que lo adquirió en la capital fue detenido por receptación. Éste, aseguró que pagó 9 millones de pesos a la automotora, recibiendo toda la documentación vigente, desconociendo que estaba siendo estafado y que era parte de un ilícito. Por tal razón, no tuvo problemas para ingresarlo a Magallanes.
En tanto, la PDI realiza diligencias en la capital para intentar desbaratar lo que podría ser una red de robo y clonación de vehículos en la capital.