Hasta
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, fue trasladado ayer, un
imputado que fue detenido en el transcurso de la semana en la ciudad de
Quilpué, Región de Valparaíso, luego de una investigación en su contra
por un ataque sexual en contra de su propia hija.
R.G.B.,
quien tiene domicilio en Quilpué, en la Región de Valparaíso, enfrentó
los cargos que le dio a conocer la fiscal Wendoline Acuña. Se dio cuenta
en la audiencia de formalización que es investigado por la denuncia que
lo sindica que entre los años 2010 al 2012, mientras la víctima desde
los 4 años, visitaba a su padre biológico, el imputado, quien residía en
esa época en Punta Arenas, donde la procedió a violar.
En
la audiencia se detalló que el primer hecho ocurrió en el domicilio de
la Población Simón Bolívar, cuando todos dormían, y el padre le dijo a
su hija que tenía que llevarla al living porque había ensuciado la cama.
En esos momentos le bajó la ropa y la violó.
En
otra ocasión, mientras que la víctima visitaba a su padre biológico,
nuevamente la atacó sexualmente, obligándola a realizarle sexo oral tras
vendarle los ojos.
En
otra oportunidad, y en otro domicilio que compartía con su nueva
pareja, le ordenó a la niña irse a acostar temprano. Ahí fue que la
acompañó al dormitorio y la violó.
Un
cuarto hecho se concretó, cuando la niña visitó a su padre en la casa
de su abuela paterna y el imputado nuevamente le vendó los ojos, y le
obligó a realizarle sexo oral.
En la audiencia se indicó que la víctima no contó lo sucedido por vergüenza y temor.
Con
estos antecedentes, al imputado se le formalizó por el delito de
violación impropia reiterada, con la agravante del parentesco y en
calidad de autor.
Ante
esto, la fiscal Wendoline Acuña solicitó la medida cautelar de prisión
preventiva para el imputado, por representar su libertad un peligro para
la seguridad de la sociedad y de la víctima. A pesar que la abogada
defensora, Vania Cáceres se opuso a la privación de libertad de su
representado, la jueza Paula Stange decidió enviar a la cárcel al
imputado por tratarse de un delito grave, con pena de crimen, mientras
que el plazo para el cierre de la investigación se fijó en 3 meses.
Denuncia
En
la audiencia se dio a conocer como se gestó la denuncia, indicando que
el 24 de mayo de 2018 llegó una profesora de un establecimiento
educacional a la orientadora, señalando que la víctima, quien
actualmente cursa el séptimo básico, ratificando lo señalado
previamente. Fue así que se entregaron los antecedentes a la Fiscalía de
Punta Arenas.
Fue
así que la niña de actuales 11 años, relató los hechos a través de la
entrevista videograbada en la Fiscalía, donde dio a conocer todas las
agresiones sexuales que sufrió, a pesar que le daba vergüenza.
Otro
de los testimonios que se dieron a conocer fue el de la madre de la
víctima, quien señaló que se enteró cuando la citaron del colegio,
donde la niña contó que había sido violada por su padre. La mujer dio a
conocer que empezó su relación desde que era menor, y que terminó con él
porque le pegaba. Incluso que cuando estaban juntos la obligaba a tener
relaciones sexuales.