El
Juzgado de Garantía de Punta Arenas intensificó las medidas cautelares
que pesan sobre el sujeto de iniciales N.P.O., quien tendrá que cumplir
con prisión preventiva por una serie de delitos de violencia de género
en contra de su cónyuge.
El
hombre tiene al menos tres causas abiertas por violencia intrafamiliar.
Desde el 18 de mayo de 2021 cumplía con arresto domiciliario nocturno,
prohibición de acercamiento a su expareja y arraigo regional.
Casi
todas las medidas cautelares fueron quebrantadas el 11 de julio. En
horas de la noche el imputado concurrió al domicilio de su expareja en
Playa Norte. Tras compartir alcohol, inició una discusión que concluyó
con un fuerte golpe en el ojo a la víctima, quien resultó con lesiones
leves.
Tras
recibir la denuncia, la Fiscalía instruyó que la PDI investigara los
hechos. En paralelo, solicitó una audiencia al tribunal para
reformalizar a N.P.O. y agravar las medidas cautelares.
Ayer
el imputado se conectó por vía telemática al juzgado. La Fiscalía le
formuló nuevos cargos por lesiones menos graves en contexto de violencia
intrafamiliar y desacato. Además solicitó la prisión preventiva para la
seguridad de la víctima.
“La
víctima está inserta en un círculo de violencia que, lamentablemente,
las medidas cautelares que se han decretado no han sido efectivas para
darle protección”, señaló la fiscal especializada en violencia de género
Romina Moscoso.
La defensa alegó que la prisión preventiva era excesiva. Sin embargo, el juez Ricardo Larenas se inclinó por
la posición de la Fiscalía y acogió la solicitud del Ministerio
Público. “La sensación de impunidad reina en la conducta variada y
múltiple del imputado, cualquier medida cautelar no ha sido capaz de
dejarlo lejos (de la víctima)”, señaló el magistrado.
Antes
de concluir la audiencia, el tribunal despachó una orden de detención
para que el imputado quede a disposición de Gendarmería a través de
Carabineros.