En el Juzgado de Porvenir fue condenado el ex jefe de agencia de Indap de la capital de Tierra del Fuego, por un millonario fraude.
Tras un juicio realizado en el tribunal fueguino, se condenó a Gregorio Piña Baccola a una pena de cuatro años de libertad vigilada intensiva, inhabilitación perpetua de ejercer cargos públicos y al pago de una multa de un millón 700 mil pesos.
Cabe señalar que Piña Baccola fue formalizado en mayo pasado por los hechos investigados por el fiscal Felipe Aguirre, los que guardan relación que entre los años 2010 y 2011, Piña Baccola tuvo la calidad de funcionario público a contrata, y específicamente el cargo de jefe de área de la agencia del Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) en la ciudad de Porvenir, entre otras funciones la de gestionar el desarrollo de los productos que ofrece la entidad a sus usuarios en el área de fomento de las organizaciones de la agricultura familiar campesina, aprobar y rechazar las solicitudes de servicios financieros a nivel de agencia de área, aprobar y reasignar la distribución de los proyectos a supervisar, con facultades de girar cheques de pago de subsidios y recuperación de dinero de las operaciones crediticias y, en general, la de intervenir en la aprobación de las distintas etapas de otorgamiento de los incentivos y beneficios que el mismo servicio concede a los usuarios del sistema que cumplan con los requisitos que al efecto prevé la normativa que regula tales bonificaciones. En razón de su cargo en las operaciones que dicen relación con los usuarios e imputados Waldo Alarcón Lizarde y Lino Alarcón Lizarde, otorgando al primero la calidad de usuario del sistema de fecha 8 de septiembre de 2010, sin que éste cumpliera con los requisitos para ello, lo que permitió que este junto a Lino Alarcón postularan al financiamiento de bonificaciones por proyectos a ser ejecutados en los predios que arrendaban a su padre Waldo Alarcón Romero, el cual realizaba todas las gestiones tendientes a la aprobación de los proyectos ante el Indap, firmando las declaraciones juradas, falsificando las firmas de sus hijos los imputados Lino y Waldo Alarcón Lizarde.
Posteriormente y luego de ser aprobadas dichas postulaciones con la intervención del imputado Piña Baccola, se presentaba el imputado Waldo Alarcón Romero ante el Indap, solicitando el pago de los incentivos correspondientes a los proyectos aprobados a los imputados Lino y Waldo Alarcón Lizarde, declarando falsamente haber ejecutado los trabajos de tales incentivos, presentando el imputado Alarcón Romero fraudulentamente declaraciones juradas en tal sentido para obtener dicho pago, como asimismo facturas ideológicamente falsas todo ello con el fin de aparentar y simular la efectividad de los trabajos obteniendo de esta forma bonificaciones improcedentes, firmando tales declaraciones.
A su turno, el imputado Piña Baccola en pleno conocimiento que las labores que fundamentaban el pago de las bonificaciones no se habían ejecutado por los imputados Waldo y Lino Alarcón Lizarde, estos obtuvieron fraudulentamente y en forma indebida el pago de los incentivos por parte del imputado Piña Baccola, quien en las operaciones específicas que intervino en razón de su cargo defraudó al Fisco provocándole una pérdida patrimonial, de igual forma el imputado Piña Baccola obtenía en su beneficio personal la entrega de una suma o porción de dicha bonificación, ya que el imputado Waldo Alarcón Romero, padre de los imputados Waldo y Lino ambos Alarcón Lizarde retiraba los cheques nominativos desde el Indap, los cuales luego entregaba a sus hijos quienes los cobraban y le pasaban el dinero, parte del cual éste le entregaba al imputado Piña Baccola.
Se determinó en la investigación del Ministerio Público que la no ejecución de los trabajos quedo en evidencia con posterioridad cuando funcionarios del Indap se constituyeron en terreno a fin de verificar los trabajos, los que no pudieron encontrar en los lugares que correspondían afirmando y declarando en su labor inspectiva no haberse ejecutado los proyectos de que se trata.