Familia acusa a aerolínea de no cumplir con servicio de Acompañamiento en Viaje

Horas
de angustia vivió la niña C.C.C., de 9 años, quien aprovechó sus
vacaciones de invierno para ir a visitar a una tía en Santiago. Sus
padres no podían acompañarla, por lo que se vieron obligados a contratar
el servicio de Acompañamiento en Viaje, obligatorio para los menores de
14 años en Latam Airlines y que tiene un costo por tramo de US$50
($32.750).

Hasta
ahí, todo bien; la niña dejaría el frío magallánico y aprovecharía sus
días de descanso con su familia en la capital. Sus padres tendrían más
tiempo para ellos y también, por qué no decirlo, tener una necesaria
pausa en el arduo trabajo de criar a los hijos, ¿suena perfecto, no?

“Buen viaje”

Todo
previsto para el domingo 8 de julio pasado; a primera hora la familia
se trasladó al Aeropuerto Presidente Carlos Ibañez del Campo para que la
pequeña hiciera el check in para el vuelo programado para las 10.15
horas y comenzara, de esa manera, sus merecidas vacaciones. El atraso en
una hora del despegue no pareció arruinar el momento…

Había
programada una escala en Puerto Montt, pero según lo informado
previamente por la empresa, la niña no debía bajar del avión, pero sí lo
hizo.

Toda
la tripulación había sobrepasado las 10 horas máximas permitidas de
trabajo, por lo que ninguno podía seguir su vuelo hacia Santiago. Fue
ahí donde todo se torna confuso: según su familia, la niña es bajada del
avión por la azafata que tenía a cargo, quién le da la misma
explicación a la pequeña, que no podía seguir con ella debido a que
había sobrepasado el máximo de horas que debía trabajar.

La bajan del
avión y queda en la zona de embarque junto a otro menor que viajaba solo
(que había embarcado para viajar desde Puerto Montt a Santiago),
acompañados de un funcionario de la empresa, que al mismo tiempo estaba
atendiendo las dudas de varios pasajeros molestos por el cambio en la
programación.

“La abuela que la ayuda”

Fue
ahí donde entra en escena Ilse Ríos, abuela del otro menor. Ella, al
darse cuenta que el vuelo no despegó, ingresó a la zona de embarque para
ver a su nieto. “Ingresé hasta la puerta de del avión y ahí estaba mi
nieto feliz de la vida, comiendo unas gomitas y tomando jugo, y estaba
C.C.C.. Ella estaba llorando, se asustó y parece qu
e le mandó un Whatsapp a su mamita para avisarle que estaba ahí”

Ilse
agrega que “evidentemente una niña de 9 años no entendía mucho lo que
estaba pasando. Yo le digo al encargado, que la gente lo tenía
colapsado, porque la gente estaba toda vuelta loca encima de él porque
tenían otros vuelos que tomar en Santiago y lo tenían acorralado.

Le
digo “él es mi nieto y viajaba en este vuelo, si quieres me lo pasas”.
Me dice que sí y en ese entretanto veo el otro sobre que era de C.C.C. y
le digo “entonces la niñita que está ahí, también viaja sola” y me dice
que “la tengo aquí porque tengo que esperar hacer todo este proceso”.
Ahí yo le dije “si quieres, yo te ayudo, pásame los papeles de ella y te
esperamos afuera de la manga””.

Una serie de errores

Es
ahí donde una serie de errores en el proceso ocurrieron con la niña:
no solo fue separada de sus guardadores, sin avisarle oportunamente a
sus padres, sino que abandonó el sector de embarque sin mayores
problemas. Ni la seguridad del Aeropuerto, ni los funcionarios de la PDI
presentes en ese sector, pres
entaron objeciones al procedimiento.

Ilse
agrega que “yo igual entré y salí del embarque, se supone que estaba
PDI en la puerta. Yo a los niños jamás los saqué del aeropuerto, pero
podría haberlo hecho” y agrega que “a mí me parece que la PDI no hizo
mucho, porque yo entré y salí con dos niños. Uno era mi nieto, pero la
otra no. Yo les dije a la gente de Latam de que ellos debían ser mucho
más cautos y haber llamado a la mamá para decirle lo que estaba
aconteciendo y haberla tranquilizado”.

Versión que según la mujer coincide con un funcionario de LAtam que se comunicó al día siguiente con ella para tener
antecedentes al respecto. “Hablé con una persona de Latam- me parece
que era un jefe- y estaba re espantado. Me dijo “aunque usted fuera
Santa Teresa de Calcuta, usted debía estar solo con su nieto””.

El vuelo fue reprogramado para las 23 horas del mismo domingo, pero cuando se acercaron
a la ventanilla de Latam, el funcionario les señaló que por tratarse de
niños que viajaban solos, no podían salir tan tarde. Finalmente, los
niños abordaron el vuelo a Santiago pasado las 19 horas, más de seis
horas después de lo programado.

Ante
esto, la familia de C.C.C. ha tomado algunas medidas: denunciar el
hecho ante Sernac y comprar un pasaje para que Viviana, madre de la
niña, vaya a buscarla y viajen juntas de vuelta. $230.000 extras de lo
que tenían previsto.

Hasta el cierre de esta edición, la empresa Latam no se comunicó con los familiares de C.C.C. para ver el tema.

La versión de la empresa

A través de un escueto
comunicado, Latam señaló que “LATAM Airlines Group lamenta sinceramente
la situación que afectara a la menor no acompañada que viajó de Punta
Arenas a Santiago, con escala en Puerto Montt y ya tomó contacto con sus
padres. La compañía se encuentra recabando todos los antecedentes a fin
de esclarecer este episodio puntual a la brevedad”.





@PabloFortin


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