Ayer, a las 4.00 horas de la madrugada, los familiares de María Marta Vargas Ruiz, de 62 años, fueron comunicados del fallecimiento de la mujer en el Hospital Clínico de Magallanes de Punta Arenas.
Una serie de patologías médicas, terminaron por arrebatar la vida de la mujer, oriunda de Puerto Natales, cuyos familiares hace algunos días habían denunciado maltrato en contra de la paciente, al momento de ser trasladada a la capital regional.
Un cáncer derivó en que los médicos de Puerto Natales, tomaran la determinación de trasladarla a Punta Arenas, para que fuera atendida, y sometida al tratamiento respectivo, encontrándose en su primer traslado con la sorpresa de que no existía la disponibilidad de camas, por lo que se tomó la determinación de que nuevamente fuera devuelta a la capital de Última Esperanza.
Una vez que retornó a Natales, y luego de ser nuevamente revisada por los médicos, se volvió a tomar la determinación de que la trasladaran al Hospital Clínico de Magallanes en una ambulancia vestida sólo con la bata de hospitalizada, sin traer su ropa y sin que se despidiera de la familia, hecho que originó que la mujer sufriera una neumonía. Fue internada en el principal centro asistencial de la región, lugar donde debido a lo complejo de su salud falleció.
Esta situación, de acuerdo con lo señalado por los familiares, se podría atribuir al descuido con el que la trasladaron los funcionarios del SAMU de Puerto Natales, lo que derivó en que la familia antes del fallecimiento de la mujer presentara una queja formal ante el director del Hospital Augusto Essman Burgos.
Tras presentar dicha misiva, los familiares recibieron una carta del director del centro asistencial, Juan Carlos Mansilla, quien lamentó lo ocurrido y pidió disculpas a la mujer y sus familiares.
“En nombre de la institución pido las disculpas ante los hechos ocurridos, esmerándonos en poder entregar una atención de calidad con oportunidad”, en la carta, hacen alusión al traslado de la mujer en la ambulancia, señalando que “debió viajar sentada en una butaca accesoria de la ambulancia la cual cuenta con base y respaldo acolchado, con camisón, pantuflas, parka, ofreciéndose frazadas para cubrirse. Además, las ambulancias cuentan con muy buena calefacción”. “María nunca solicitó ni dio a conocer su malestar por las condiciones en que viajaba”, continúa la carta enviada a la familia.
Ayer, María España Vargas, sobrina de la fallecida, lamentó lo ocurrido con su tía, señalando que “esto debe ser investigado”, argumentando que “esto no debe ser para que echen gente. Nosotros no queremos eso, pero sí que se aclare que existió negligencia en varios de los procedimientos. Acá claramente hubo un maltrato al momento de trasladarla, porque llevarla sentada a Punta Arenas, desde Puerto Natales, claramente con la gravedad que ella tenía no era factible. Creo que todo esto se habría evitado si se hubiesen hecho las cosas bien”, dijo la sobrina de la víctima.
Ayer en la tarde, los restos de la mujer fueron trasladados a Puerto Natales, ante el dolor de su esposo, José Barría, y sus hermanas.
El velatorio y funeral se realizará en la capital de Última Esperanza.
La familia evaluará tomar acciones legales.