Acusan negligencia tras muerte de anciana a una hora de haber sido dada de alta

El
10 de octubre del año pasado Rosa Dubracich, de 73 años, se encontraba
en su hogar cuando comenzó a sentir dolores abdominales y problemas para
respirar. Contactó a su sobrina, con quien mantenía una relación de
confianza de madre-hija, para asistir a algún centro médico. Ambas
acudieron al SAR Dr. Juan Damianovic de Punta Arenas, donde recibieron
buena atención. Sin embargo, su condena fue el traslado al Hospital
Clínico Dr. Lautaro Navarro.

Rosa
era de las personas que desconfiaban de los médicos. “El que entra al
hospital no sale más”, era una de sus frases que rememoró su sobrina. En
el SAR donde recibió su primera atención, su impresión inicial no fue
así, ya que fue atendida a la brevedad y la derivaron de urgencia, en
ambulancia, hacia el Hospital Clínico de Magallanes para ser operada por
obstrucción intestinal, alrededor de las 16 horas.


Atención hospitalaria

Tras
más de dos horas de espera en camilla sin atención, con dolores que se
habían intensificado desde su primera asistencia al SAR -calificados con
8 de escala 1 a 10-. Recién a las 18.30 horas recibe su primera
atención profesional, el médico de turno le recetó ketorolaco (similar a
un paracetamol que se administra por inyección) para posteriormente
evaluar. Otra hora y media después, a las 20.00 es recién trasladada a
box.

A las 22
horas el profesional decide hacer caso omiso a la interconsulta del SAR,
que había mandatado una operación de urgencia, y decide realizar la
liberación de la obstrucción de forma manual. Esta op
eración
debe ser realizada tres veces, lo que supone un esfuerzo mayor de
desgaste para la paciente (de acuerdo con los profesionales). Los
familiares de Rosa al consultar por su estado son recomendados de volver
a su casa a espera de indicaciones de la doctora de turno. Tomaron la
recomendación pero hasta las 0.00 hora no tenían novedades por lo que
decidieron volver al hospital.

Ya
a las 2.45 de la madrugada del día siguiente, 11 de octubre, la
doctora Ivonne Zárate Geisse (de acuerdo con la familia) entrega el alta
de la paciente a sus familiares, quienes podían percatarse a simple
vista del deteriorado estado de salud de Rosa Dubracich y solicitaban
mantenerla internada para revisiones médicas. La doctora manifiesta que
esta es una percepción de los familiares y que ella utilizó su criterio
médico para dar el alta, exclamando “yo estoy a cargo aquí y veo quién
se queda y quié
n se va, llévense a su abuelita”, cuenta la familia.

Alta médica y reposo en hogar

Cercano a las 4 de la madrugada,
Rosa Dubracich llega a su hogar donde por su condición y dolores es
acomodada cuidadosamente en el sillón de su living. Muy despaci
o continúa sus quejidos, los que se hacen insostenibles y familiares deciden llamar nuevamente a SAMU cercano a las 5 de la madrugada.

Personal
de salud llega rápidamente, prestando apoyo y reanimación multiplicidad
de veces, sin mayores resultados y desconcertados del alta médica para
una persona en sus circunstancias. En los siguientes minutos fallece en
su hogar, según el certificado de defunción a las 5.49, por paro
cardíaco.

Además
de ignorar la solicitud del SAR donde se indicaba operar de urgencia,
en su lugar el tratamiento otorgado por el equipo bajo su evaluación fue
invasivo y violento, según consignan familiares en su hoja de recla
mo
contra el hospital. Fue enviada a casa sin prestar atención a los
dolores que presentaba la paciente y además de que no le fueron
realizados exámenes de control médico, como medidas de presión, al
momento de dar el alta.

El
mismo personal del SAMU, en su visita el hogar y durante sus
intervenciones de reanimación, les mencionó (a los familiares) que dicha
situación se habría podido evitar con un adecuado manejo de la
sintomatología y que no debí
a haber sido dada de alta.

Por
tanto, se considera el caso una negligencia médica de base (exponen
familiares), puesto que el modo de hacer del oficio fue erróneo, además
de violento, trayendo consigo una causa de muerte y un dolor incalcu
lable para la familia víctima.

Descritos
los hechos, en el reclamo realizado contra los equipos médicos
involucrados en los procedimientos con la paciente Rosa Dubracic
h los días 10 y 11 de octubre de 2022, familiares afirman que no descartan acciones judiciales.

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