“Estamos
frente a un relato conmovedor, cruel e injusto”. Con esas palabras
partía el conductor de televisión Carlos Pinto, en el Matinal de
Chilevisión la mañana de ayer, refiriéndose al caso de la joven
magallánica Amanda Rojas, quien falleció mientras estudiaba en el norte
del país.
Lorena
Riquelme, madre de Amanda Rojas, participó en el programa presentado la
mañana de ayer, donde se refirió a lo que ocurrió con su hija, en el
segmento “en busca de la verdad”.
“Amanda
siempre fue una niña como bien inquieta, curiosa, despierta, alharaca,
extrovertida, amistosa, su pieza era su desorden, su problema”. Así,
inició su participación en el programa, donde se abordarían temas sobre
el enigmático caso de su hija.
Amanda
es una joven cuya muerte es un verdadero enigma. Sus más cercanos
aseguran que ella no se suicidó, como señala el expediente policial
entregado a la Fiscalía, sino que habría sido asesinada en su
departamento en la V Región.
“Cuando
salió del colegio se tomó un año sabático, donde aprovechó de hacerse
una operación, ordenar sus ideas, la verdad que yo como mamá, no tenía
la intención de que ella estudiara teatro, estaba bien quizás para un
hobby, quería que sea independiente, que no le pida plata a nadie, ese
error que muchas veces cometemos los papás”, recordó su madre en el
inicio del programa.
Agrega
que “ese año se hizo una operación, se sintió mejor. Empezó a cambiar
sus gustos y tenía las aptitudes para estudiar relaciones públicas. Así
que ahí decidió estudiar esta carrera. Durante el per+iodo que ella
estudió allá vivió con una amiga, y compartían el departamento, luego
como al tercer año cuando estaba estudiando allá compramos un
departamento en Placeres. Ella lo alcanzó a disfrutar, estaba feliz, un
departamento bonito, con vista al mar, con servicios interesantes”.
Con
respecto a las aspiraciones de Amanda, ella quería trabajar en la V
Región, no quería volver a Punta Arenas, según lo expresado su madre,
debiendo retornar a la Región de Magallanes, al haber postulado a muchos
trabajos, sin que tenga respuesta.
“Estaba
buscando trabajo, lo que no encontró, en Santiago, porque hizo su
práctica allá, luego en Viña, ella quería estar allá, porque Punta
Arenas no estaba en sus planes, no quería venirse”, indicó.
En
Punta Arenas, se encontró con el que fue su pareja por un tiempo, a
quien apuntan los dardos sobre la posible autoría de este episodio.
“La
vez que lo conocí, la oportunidad que ella lo trajo acá, tuve esa
sensación que sale de la guata de las mamás. Yo dije: “este cabro algo
tiene que no me gusta”, y le dije a Amanda que no lo traiga más para
acá”.
De
ahí llegó el cinco de septiembre de 2018, día en que Amanda fue vista
con vida por última vez, cuando entró al departamento que había comprado
su familia, en compañía de un sujeto, lo que quedó registrado en las
cámaras de vigilancia, no pudiendo desde ese día tomar contacto con
ella.
“Me dice “no podemos ubicar a la Amanda”. Yo le digo “tampoco me ha
contestado el teléfono, es un poco raro que no conteste”. Eran días
bonitos, hacía calor allá y ella me dice que quizás se fueron de paseo,
porque hacía calor allá. El viernes en la mañana, sigue sin contestar,
sigue sin dar señales de vida. Nos preocupamos. Mi amiga de toda la vida
fue a la casa de las mejores amigas de Amanda. Esa amiga no estaba, se
había ido a Santiago. Por ende, Amanda no estaba en ese lugar”, declaró
la madre a Chilevisión.
Mónica Rojas, amiga de la madre, y quien fue por mucho tiempo cercana a Amanda, relató al matinal como fue que encontró a la joven en su departamento.
“La
mamá de Amanda me consigue que la corredora de propiedades me vaya a
dejar las llaves. Voy el viernes en la mañana, al Departamento. Esperé
las llaves. Mientras espero, le pido al conserje que hiciera hacer la
revisión completa, vemos a Amanda con una persona, luego ella sale a
comprar, regresa al departamento y ella de ahí no sale más. Sigo
revisando las cámaras, y sale la persona sola”. Agrega que “abro la
puerta del dormitorio, no la encuentro, abro un segundo dormitorio y
estaba fallecida, ahora te puedo hablar del tema porque han pasado dos
años, pero sin duda ha sido uno de los momentos dolorosos de mi vida,
estaba con un cuchillo en su mano, trato de llamar a Carabineros, llamo a
una buena amiga mía, que es abogado, y me dice que esté tranquila que
irá a ayudarme. En ese momento, estuve mucho rato sola con Amanda.
Carabineros no llegaba, era porque había otro procedimiento en la misma
calle, y nosotros llamábamos y nos decían que ya estaban ahí. Yo estuve
sola ahí, mi amiga llegó a ayudarme, en ese rato nos empiezan a decir
que hay algo raro, algo extraño. No encontramos su billetera, no estaba.
Su computador no estaba. Había vasos rotos dentro de la habitación,
como que hubiese habido un altercado. Entre que yo llego y llega
Carabineros pasó una hora y media. A las dos horas después, llegó el
SAMU, y la PDI llega en la tarde, pasadas las 5 de la tarde y esto
comenzó a la una”.
Lorena
Riquelme, continuó, señalando que “cuando vi la cámara, dije “esto está
mal, esto no está bien, el tipo sale, se pone la capucha de su polerón,
mira para todos lados y se va”.
Recordó
que “el momento más incierto, más tormentoso, más complicado, un
momento que en realidad te abordan una serie de emociones, no sabes si
llorar, gritar, romper las cosas, golpearte, quedas en shock. En ese
momento, parecía que tu cuerpo y tu mente se había separado, tu espíritu
está en otro lugar”.
La
PDI le comunicó a la familia que Amanda se habría quitado la vida, lo
que la familia no podía creer, pues la joven presentaba cinco estocadas
mortales en su cuerpo, hecho que generó las dudas, además de una serie
de evidencia, que apuntaría que lo de Amanda no fue un suicidio, sino
que un hecho causado por terceros, lo que los llevó a presentar una
querella, la que es patrocinada por el abogado Víctor Demaría, quien
manifiesta que los antecedentes son engorrosos, y que no apuntarían a un
suicidio, sino que un hecho regido por terceros.
“La
Fiscalía en un inicio tomó la tesis de suicidio, sin tener un
antecedente serio, sin ninguna evidencia incriminatoria. Transitaron dos
fiscales en ese caso, y dilataron mucho la realización de diligencias.
Este joven se va, declara el 8 de diciembre, al día siguiente comienza
declarando. Le dejan un mensaje, que debe presentarse en la PDI de Viña
del Mar, porque encontraron a Amanda fallecida, y luego de ese mensaje,
él aparece declarando en Lautaro. Su ropa no fue periciada, su mochila
no fue periciada, no se le tomaron huellas, no se confrontó su versión,
pasaron casi dos años para que este joven sea interrogado, sobre las
lesiones, que tenía la víctima, eso es impresentable”, indicó el
profesional.
Dentro
de las pericias, existe una que es clara, donde, según indicó el
profesional, la pericia “concluye que en el mango existe material
genético atribuible a una persona de sexo masculino compatible con la
identidad del imputado, y ésa es la conclusión que hace la perito, en
base a porcentajes y existe bastante incertidumbre respecto de la
manipulación del cuchillo por parte del imputado”.
La
declaración de Claudio, dada el 26 de octubre del 2020, es
contradictoria a juicio de la familia, donde además de todo, asume que
le robó las pertenencias a Amanda el día que habrían ocurrido los
hechos, lo que queda demostrado en las cámaras de vigilancia, y en el
registro de la tarjeta de la joven, donde se realizan compras
posteriores.
“A
su consulta, yo ocupé las tarjetas de Amanda. Saqué sus pertenencias,
su celular, su computador y su billetera. Yo las saqué del mesón del
comedor, luego de que Amanda ya se había pegado con el cuchillo, cuando
estaba tendida en la cama. Esas cosas las boté en la Estación Barón, por
las rocas, cuando
iba camino a casa de mi mamá, en la tarde y ahí hice un giro en un
cajero automático y boté las cosas”, según lo revelado del expediente.
En
otra parte de su declaración, responde que “ahora que se me menciona,
también hice una compra en una tienda, que no recordaba. A su consulta
también hice un giro en otro cajero, que no me acordaba. A su consulta,
también hice una compra en otras tiendas. En cuanto a una compra en un
Mc Donald, de eso no me acuerdo”.
Sobre las huellas en el cuello, el sujeto manifiesta que “después que pasó eso (cuando él señala
que Amanda se autoinfirió las heridas) no toqué el cuchillo, no sé si
lo toqué antes para abrir las cervezas tal vez, no estoy seguro”.
Pablo
Avendaño, de la Fiscalía de Valparaíso indicó que “estamos a la espera
de las últimas diligencias decretadas, encargadas a la PDI. Se ha
realizado un sinnúmero de diligencias, toma de declaración de testigos,
toma pericial, entre otras, además de las que ha encargado la parte
querellante”.