A mediados de semana los jueces por unanimidad decidieron condenar a Aleandro Antonio Tarumán Huinao por los delitos de conducción de vehículo motorizado en estado de ebriedad causando la muerte de Estefanía Nicole Arias Painén, de 18 años, y Camila Alejandra Vásquez Fernández, de 19 años. Además de lesiones menos graves en perjuicio de su acompañante Sebastián Guerrero Fernández, y provocar daños a una propiedad de Edelmag. Los jueces condenaron además al acusado por el delito de darse a la fuga sin prestar ayuda y sin dar aviso a la autoridad policial más cercana.
En dicha oportunidad la lectura de sentencia se había programado para el viernes, pero fue modificada para ayer, a las 13 horas, donde se daría a conocer la pena.
Dolor familiar
Con el nerviosismo de los familiares, tanto de las víctimas como del imputado, se dio inicio a la lectura de sentencia, donde se informó que la condena por el delito de manejo en estado de ebriedad con resultado de muerte tenía una pena de cinco años de presidio, mientras que por no haber prestado auxilio a las víctimas, se le otorgaron tres años más de cárcel, llegando a un total de ocho años, sin que sea otorgado ningún tipo de beneficio, además de penas accesorias y el pago de las costas de la causa.
El fiscal regional, Eugenio Campos, solicitaba que al imputado se le aplicaran 12 años de cárcel por el delito de manejo en estado de ebriedad con resultado de muerte y cuatro años de cárcel por el delito de no prestar ayuda a las víctimas y no dar aviso respectivo a la autoridad, penas que sumaban 16 años, por lo que a los familiares de las víctimas le sorprendió que sólo se le hayan otorgado la mitad de los años que se solicitaban.
Francisco Vásquez, padre de una de las víctimas, dijo que encontró que la pena aplicada a Tarumán era baja, considerando que fueron dos vidas las que se perdieron por el delito que cometió, señalando que esperaban mínimo diez años.
“Son ocho años de cárcel, son dos personas. Realmente el dolor es grande, pienso que la pena es realmente pequeña, son dos niñas que se fueron a causa de conducir en estado de ebriedad, con antecedentes de causas anteriores, entonces no estamos muy conformes. Nosotros estábamos pensando que sobre diez años podría haber sido una pena justa, por manejar en estado de ebriedad”, señaló el padre de Camila, una de las jóvenes fallecidas en el accidente.
Los familiares se retiraron con un amargo sabor de tribunales, pese a ello, la abogada querellante por parte de las familias, Natacha Oyarzún, indicó que deberá leer el fallo, resaltando que pese a que son solo ocho años, son sin beneficio, por lo que deberá cumplirlo de manera efectiva.
“La verdad es que lo que tenemos recién es la lectura de sentencia y la pena. Tenemos que leer el texto de la sentencia y recién ahí opinar de esto. Es una pena que tiene cumplimiento efectivo y que está dentro de los márgenes que esperamos. El derecho de cada parte es utilizar los medios de impugnación que existan, conforme a lo que entrega la ley y hay que analizar esta para ver qué ocurre. Desconozco por el momento el contenido de la sentencia, el recurso que cabe aquí es el de nulidad pero para ello tiene que haber un estudio de la sentencia”, dijo la abogada.
Los familiares de las víctimas se retiraron cabizbajos del Tribunal, principalmente por que esperaban penas más altas, por su parte los familiares del imputado se mostraban tranquilos, a la espera de lo que realice su abogado.
Defensor
El abogado defensor en este caso, Juan José Arcos, dijo que pese a que la pena es menor a la que pedía la Fiscalía, recurrirán a la Corte para apelar, debido a que por la cantidad de años por cada condena, su defendido puede optar a algún tipo de beneficio.
“Es una sentencia a la que podemos recurrir, por lo que tenemos un plazo de diez días para poder analizarlo. No deja de llamarme la atención la diferencia de criterios que existe en Chile. Parece que los Larrain tienen distintos derechos a los Tarumán en cuanto a justicia. No deja de llamar la atención esta situación, porque es una sentencia que podría haber llegado a otro tipo de beneficio alternativo como condena. Es un trabajador, que tiene una hija, viene otra en camino y es un excelente trabajador, entonces no deja de llamar la atención que en este país se administre la justicia de acuerdo con el apellido. Por ello vamos a recurrir a la corte para que ellos se pronuncien si va a ser la sentencia definitiva o no lo va a ser”, señaló el abogado, quien espera revisar los antecedentes para dentro de los próximos días poder hacer presente el recurso respectivo ante la Corte de Punta Arenas, donde se anularía el juicio y podría realizarse el juicio nuevamente.
El juicio oral tuvo una duración de más de una semana, donde declararon el imputado, testigos y una de las víctimas de este accidente, además de los peritos que participaron de las diligencias, incluyendo la presencia de un perito forense proveniente del norte del país y que fue traído por la defensa, situación que debería volverse a repetir en el caso de que existiera
Hechos
Aleandro Tarumán Huinao, la tarde del viernes 22 de abril conducía su vehículo Hyundai Veloster en estado de ebriedad y sin haber obtenido licencia de conducir por la Ruta 9 Sur, cuando al llegar al kilómetro 8,6, y con sus capacidades sicomotoras disminuidas por la ingesta de alcohol, perdió el control desviando su trayectoria, volcando a un costado de la ruta y chocando contra un poste. Por proyección chocó contra un alambrado. En el lugar resultaron fallecidas Estefanía Nicole Arias Painén, de 18 años, y Camila Alejandra Vásquez Fernández, de 19. Se indicó que el imputado huyó del lugar sin tratar de obtener ayuda para sus acompañantes y sin dar aviso a la autoridad, desplazándose por la ruta hasta ser detenido por Carabineros. La alcoholemia arrojó una dosificación de alcohol en la sangre de 1.68 gramos por mil.