En
la madrugada de este sábado, funcionarios de la Sección de Investigación
Policial (SIP) de Carabineros, la Seremi de Salud y la Coordinación de
Seguridad Pública concurrieron a la Laguna Lynch. Una denuncia de los
vecinos los alertó de una reunión social en pleno toque de queda dentro
de una cabaña.
Ante
la sorpresiva llegada de las autoridades, algunos participantes de la
“fiesta clandestina” huyeron hacia la indómita naturaleza y se perdieron
en la noche. La SIP se internaron en su búsqueda, pero no dio con el
paradero de un número desconocido de asistentes.
De
todos modos, el operativo concluyó con la detención de 11 personas,
quienes fueron sumariadas por la autoridad sanitaria. Uno de los
arrestados presentó cierta resistencia al operativo; cuando le
presentaron las actas para que firmase la documentación administrativa,
hizo un dibujo obsceno en el papel.
“Tenemos que seguir comportándonos”
La
coordinadora de Seguridad Pública, Pamela Flores, participó del
operativo junto a las policías y la secretaría de salud. “Nuevamente
estamos ante estos hechos que complican la situación sanitaria. Sabemos
que las reuniones sociales son focos de contagio y de propagación del
virus”, lamentó con la nieve a sus espaldas.
Además, agregó que “estamos en una situación sanitaria favorable, pero tenemos que seguir comportándonos de manera responsable”.
El
aforo máximo permitido para reuniones sociales es de 30 personas en
Fase 4. Sin embargo, ese límite no puede ser sobrepasado durante el
toque de queda, que continúa extendiéndose entre las 12 y seis de la
mañana.