“Tranquilo” estuvo Israel Villarroel Alvarado durante los tres días en
que se rindieron las pruebas en que la Fiscalía pretendía que fuera condenado
por un homicidio perpetrado el año 2005.
Ayer, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas entregó un
veredicto absolutorio en su favor, echando por tierra la intención de la
Fiscalía de condenarlo a una pena de siete años por el crimen de David Silva
Maldonado, de 33 años, ocurrido en la Población General del Canto la madrugada
del 1 de enero de 2005.
Tras lograr acreditar que su cliente no tuvo participación en el
delito de homicidio, el abogado defensor, Ramón Bórquez, indicó que “esto viene
a ratificar lo que ya había ocurrido en el primer juicio, que después se anuló
por la Corte de Apelaciones. Recordemos que en diciembre de 2005, Israel
Villarroel también fue absuelto, entonces ahora en esta repetición del juicio
se consigue el mismo resultado, la absolución. A él nunca lo acusaron de
participar en el acuchillamiento, sino de haber golpeado. Por eso estamos
conformes con el fallo”.
Fiscalía :Por su parte, el fiscal jefe de Punta Arenas, Eugenio
Campos, durante el juicio siempre fue claro en señalar la participación del
acusado en el homicidio del padre de familia, donde su familia ha debido
enfrentar los recuerdos en cuatro ocasiones, y han debido pasar 10 años para
que uno de los últimos involucrados enfrente la justicia, a pesar que los
jueces no llegaron a la convicción de un veredicto condenatorio. “Me voy con
una sensación de que se hizo lo que se tenía que hacer. Es un acto de justicia
como lo indicamos ante el tribunal. Presentamos todos y cada uno de los medios
de prueba atendidos en estos cuatro juicios que se han llevado a cabo,
comenzando estos procesos el año 2005 y terminando el 2015. Aquí vino la madre
de la víctima a dar cuenta de los hechos, como los peritajes de los policías
que actuaron en la época de ocurrido los hechos. El transcurso del tiempo hace
también que testigos que estuvieron en el hecho de sangre ya no estén. Pero me
queda una sensación de finalizar un procedimiento, considerando la falta de
algunos antecedentes para llegar a un veredicto condenatorio, los que en su
momento sí fueron ponderados por la Ilustrísima Corte de Apelaciones que nos
llevó a este juicio. En definitiva, como se dijo, aquí hay un dolor de una
familia”.
Familia :Al finalizar el juicio, la familia de la víctima fatal, a
pesar de salir en silencio, mostró su descontento y desazón, señalando que
sabían que no se iba a hacer justicia. Así lo indicó la hermana del fallecido,
Claudia Silva: “Como familia estamos tranquilos, hicimos lo que se pudo hasta
el final. Sabemos que no iba haber justicia en el crimen de mi hermano. En
Chile la justicia es así, sabemos que hay uno condenado, habiendo tantos más
que participaron. Sabemos que hubo un apuñalado, otra persona que le rompieron
la cara y nunca se hizo justicia, pero nos queda la tranquilidad que estuvimos
hasta el final. Después de diez años se cierra este capítulo amargo, donde hubo
muchas personas que agredieron a mi hermano, todos sabemos que él también
pateó. Mi mamá tenía en los brazos a mi hermano cuando ellos saltaban arriba de
la cabeza de mi mamá con él inconsciente. Lamentablemente, hay testigos que no
quisieron participar en el juicio, por miedo, y los entendemos, porque todos
tenemos hijos grandes y siempre tuvimos claros que son una familia de
delincuentes y que sus hijos siguen por el mismo camino”.