Hermanos condenados por abigeato cumplen hoy cuarto día en huelga seca

Los hermanos Pablo y Víctor Chávez Cuyul, condenados por abigeato, cumplen hoy su cuarto día sin ingerir alimentos ni líquidos.
El pasado miércoles emitieron un comunicado de prensa desde el módulo E 1 del Complejo Penitenciario de Punta Arenas, donde señalaron que “fuimos condenados a la pena de cuatro años de cárcel por el delito de abigeato, a una pena efectiva y no estamos conformes ya que durante el período de investigación no se encontraron pruebas contundentes que comprueben nuestra culpabilidad en el delito.

Comenzamos una huelga seca el miércoles 20 de septiembre atentando contra nuestra salud y vida para que la Justicia nos absuelva de esta condena, ya que no es posible que sin ninguna prueba nos condenen a esa cantidad de años, sabemos que no es la manera de pedir esto, pero no contamos con los recursos para optar a otra opción. Somos padres de familia y sustentamos a nuestras familias, hijos, y necesitamos hacer esto para que nos devuelvan nuestra libertad. Esperamos que nos comprendan y nos ayuden”.

Abogados
El abogado defensor, Leonardo Vallejos, tiene plazo hasta el lunes 25 de septiembre para presentar un recurso de nulidad ante la Corte de Apelaciones de Punta Arenas con el objetivo de repetir el juicio.
El propio Vallejos dijo tras el juicio que “acá hubo un sitio del suceso adulterado, que los imputados no tenían evidencia en matar y trasladar los corderos, y tenemos que ver como el Tribunal se hace cargo de esta prueba. Vamos a analizar y ver las alternativas para ver si hay que repetir el juicio o no. Frente a un veredicto condenatorio estamos pidiendo atenuantes”.

Por su parte, el abogado querellante Marcos Alvarado se mostró conforme con lo resuelto por el Tribunal. “Se presentaron las pruebas y se logró el objetivo cuando se presentó la querella y dar un ejemplo a la comunidad que estos delitos pueden ser investigados y sancionados que es lo que le interesa a mi representado. Nosotros entendemos que apoyar y rendir la prueba se logró con este veredicto condenatorio. Esto, además, no es un hecho aislado, ya que se repiten este tipo de situaciones”.

Los hermanos Chávez Cuyul y su cuñado Sebastián Velásquez Delgado, junto a un adolescente de 16 años, fueron condenados el pasado 15 de septiembre como autores del delito de abigeato, lo que quedó establecido en el juicio luego que un trabajador de la Estancia Peket, perteneciente a la Sociedad Ganadera Marín SA, se encontraba recorriendo el predio ubicado en el kilómetro 47 de la Ruta 9 Norte, el 21 de diciembre del año pasado, encontrando una de las tranqueras  diversos corderos faenados y una lancha, descendiendo dos de los imputados que mantenían maniatadas la cantidad de 97 animales ovinos, los que fueron avaluados por el denunciante en 35 millones de pesos.

Previo al juicio, dos de los acusados hablaron con Diario El Pingüino, donde negaron su participación, entre ellos Pablo Chávez Cuyul, quien señaló que el día de la detención sólo andaban pescando. “Ese día a nosotros nos detuvieron y no nos encontraron nada”. Mientras que Sebastián Velásquez Delgado, dijo que “ellos dicen que nosotros fuimos los que cometimos un error y no fue así, a nosotros no nos encontraron ninguna prueba contundente, lo único que tienen son unas sogas que teníamos en la embarcación que eran similares a las que amarraban a sus corderos, pero obvio que en una embarcación también se usan sogas”.

Efectos de la huelga
De acuerdo a los especialistas, la huelga seca (sin alimentos ni líquidos), el promedio estadístico de duración es una semana a 10 días, incluso existen casos que puede la persona sobrevive durante 15 días sin tomar líquidos ni consumir sólidos.
El hecho de no ingerir líquidos hace que la salud de quien realiza una huelga de hambre seca se deteriore más rápido. De todos modos, los casos varían según cada persona y sus características corporales previas a la medida. Con el correr de los días, la huelga de hambre empieza a dejar secuelas.

Primera fase
Las primeras 24 a 48 horas de ayuno constituyen la primera fase e implica un rápido consumo y práctica desaparición de las reservas de glucógeno almacenadas en los músculos y en el hígado. En esta fase, al principio la sensación de  hambre es intensa y va decreciendo a medida que se da paso a la segunda etapa.

Segunda fase
El elemento principal del cual se obtiene energía son los ácidos grasos (almacenados en el tejido adiposo) que son transformados obteniendo más glucosa y, en esta situación, se tiene una cierta sensación de apetito, pero no es tan extrema como en la primera fase.

Tercera fase
Sobre el día 15, aunque esto depende en gran medida de la situación inicial y de las reservas de grasa, la masa muscular esquelética comienza a ser utilizada en gran medida como fuente de energía. Aumenta de forma importante la sensación de hambre y la sensación de fatiga y debilidades extrema. Aumenta la concentración de proteína circulante en sangre y ya sólo depende del “aguante” del individuo que sobrevenga el desenlace fatal. La muerte en la mayor parte de los casos responde a fallo cardíaco, renal o falta de riego en el cerebro.

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