Hasta Diario El Pingüino llegó ayer Carlos Sepúlveda, quien el fin de
semana se vio involucrado en un confuso hecho, donde aparece implicado como
autor del delito de estafa.
Con la idea de dar su versión de los hechos, Sepúlveda comenzó a
relatar cómo ocurrió el supuesto delito cometido, señalando que “el sábado me
encontraba en mi casa, descansando, cuando suena el teléfono y mi mamá
contesta. En eso le dicen que me gané un premio de un supermercado, que cuenta
con locales acá en la región y que querían hablar conmigo. Mi mamá me pasó el
teléfono y la persona, que se hacía pasar por un ejecutivo, me decía que me
había ganado una gif card con 150 mil pesos en compras”.
Agrega que “hasta ahí todo bien, de hecho me pidieron mi celular y me
hicieron llegar un mensaje de texto, donde corroboraban, a nombre del
supermercado, que me gané el premio. Yo estaba contento porque uno nunca espera
recibir este tipo de sorpresas, y cuando hablábamos, me dijo que estaba la
posibilidad de incrementar el premio, y que podría ganar 300 mil pesos por doce
meses en compras”, explicó Sepúlveda.
“Cuando me dijo eso yo más feliz aún, así que me llamaron al celular,
nunca cortándome la llamada y me dijeron que debía ir a un almacén con caja
vecina, ya que BancoEstado es un auspiciador del concurso y que debía hacer
unos depósitos a unas funcionarias de otro supermercado, por lo cual me dieron
los nombres y los RUT. Hasta ahí yo aún no pensaba ni me imaginaba que podía
tratarse de una estafa. Así que acudí hasta una caja vecina, en un almacén que
se ubica en pasaje Puma, cerca de mi casa, ya que debía llegar primero porque
estaba compitiendo con una mujer jubilada de Río Seco. Siempre en contacto con
ellos, le pido a la señora (encargada de local) que me haga varios depósitos,
siempre en contacto con él por celular, y cuando terminé de hacerlos se me
pidió hablar con la mujer. Yo le pasé el teléfono y ahí él le solicitó que
duplicara el monto de lo depositado, es decir de 300 mil pesos a 600 mil. La
señora se negó porque el dinero no estaba y me entregó el teléfono”.
Añadió que “cuando le dije que vayan al local para que paguen el
depósito me dijo que venían en camino, pero la dueña del local estaba nerviosa
y yo así lo sentí. Él me dijo que le señalara que tenía la plata en la guantera
del auto y que me vaya, pero cuando salí la mujer estuvo parada al lado del
auto así que me quitó las llaves, obviamente ahí me di cuenta de que algo
andaba raro, le explique a la dueña del almacén, pero no me quiso acompañar al
supermercado para ver si era verdad, y llamó a Carabineros”.
Luego de aquello, fue detenido y formalizado por estafa, quedando en
libertad con medidas cautelares, durante los 60 días que se decretaron para el
cierre de la investigación.