Francisco
Arias fue atacado el 11 de septiembre por un pitbull, sufriendo graves
lesiones que le impidieron trabajar por 20 días, causándole grave daño a
él y su familia.
El
hecho -según relató Francisco a Pingüino Multimedia- fue causado por el
mismo can que hace un par de días atacó a un niño de 11 años en las
inmediaciones del Parque María Behety de Punta Arenas.
El
propio Arias tomó contacto con nuestro medio para hacer presente que no
es primera vez que este can provoca este tipo de ataques, señalando que
el día que ocurrió su hecho, el perro había intentado atacar a su hijo.
“Yo
estaba trabajando fuera de mi casa, haciendo el cerco, y el perro atacó
a mi hijo de 8 años, por defenderlo me atacó a mí. Me causó varias
heridas en el pie, estuve varios días en cama. Me afectó mucho porque se
acercaba el 18 de septiembre y soy trabajador particular. Afuera de la
casa estaba mi hijo de 8 años. Ese día yo estaba afuera y él (hijo)
había aprendido a andar en bicicleta. Estaba contento. El perro desde
chico vive por acá y siempre le he pedido cuidado. Ese día salté el
cerco para espantarlo porque estaba atacando a mi hijo. Lo traté de
patear porque estaba atacando a mi hijo, y ahí me agarró con fuerza. Ese
día con la adrenalina no sentí mucho dolor. Me llevaron al hospital,
estuvieron a punto de hacer injerto, el perro se encegueció conmigo”.
Recordó
que el día que fue atacado, la propietaria del perro estuvo en
contacto, lo ayudó a que lo trasladen a un centro asistencial y
posteriormente –dijo el vecino- le hizo saber que el perro no podía
tenerlo suelto.
“Las
primeras veces ella llamó a medio mundo para que me acompañara, y un
vecino me terminó llevando. Cuando llegamos al poli con la adrenalina
del momento me curaron, y le llamó la atención los daños que me causó.
Ese día me controlaron en el policlínico, y el doctor me hizo las
curaciones, no me pudieron hacer puntos. A mí el perro me sacó pedazos,
entonces me hicieron curaciones, estuve tres horas con la doctora.
Cuando salí le hice saber a ella que no estaba capacitada para tener al
perro, y le dije -con los ánimos calientes- que iba a matar al perro. De
ahí me tranquilicé, hice la denuncia e hice todo. Ese día en la noche,
Carabineros vino a mi casa, me dijeron que si yo mataba a los perros me
llevarían detenido”.
Indicó
que además del ataque, esto causó un perjuicio mayor ya que trabaja
como independiente, y debido a que no pudo trabajar, no obtuvo ingresos
para celebrar las Fiestas Patrias junto a su familia.
“Fue
terrible porque en la fecha que me atacó, todos soñamos con hacer un
asado, pasarlo en familia, somos seis en la casa, cuatro niños y dos
adultos, y quedé sin poder hacer nada, los días acostados fue realmente
terrible”.
Al ver la noticia de lo ocurrido con el niño de 11 años,
sintió “impotencia, rabia, molestia, porque en realidad esa noche no
pude ni dormir. No es hacerme la víctima ni nada, recordé que sino me
hubiese atacado a mi, hubiese atacado a mi hijo. Nunca la traté de mala
manera, siempre pesando que ella tomaría medidas. Yo tengo mis dos
mascotas y no son agresivos, si tengo un perro agresivo no puedo
pretender sacarlo a pasear ni nada. Yo me imagino lo que está pasando el
niño”.
Reconoció que el can, ha intentado atacar a más vecinos.
“A
otro vecino se le tiró el perro, había matado unos gatos de ellos
mismos, a un novillo de un vecino, atacó a otra vecina, no con
mordeduras, pero si da indicios. Tienen que ponerse en el lugar de las
personas, son gente joven, no es cualquier
tipo de perro, no es un perro de adiestrar, es un perro de ataque, a la
vecina nunca más le hablé. He hecho gastos para cerrar mi cerco más
grande, porque el perro sigue ahí y yo sé que cualquier vecino corre
peligro. Tienen que tomar conciencia, no es un perro normal, para ellos
quizás sí, pero no es normal para el resto, y si los dueños no toman
conciencia de eso, no esperemos que pase algo mayor”, concluyó.