Ayer un joven de 18 años fue detenido por Carabineros incumpliendo la medida de reclusión nocturna, mientras en horas de la mañana se cerró una investigación en su contra por el delito de homicidio frustrado.
Diego Andrés López Reyes, de 18 años, quien debía estar cumpliendo la reclusión nocturna por un delito de homicidio frustrado que es investigado, fue detenido alrededor de las 2.00 horas de la madrugada de ayer, en la intersección de Las Heras y Prat. Ante esto, el fiscal Eugenio Campos señaló que se solicitará la revocación del beneficio que se le dio hace poco tiempo, cuando permanecía en prisión preventiva. “Esta situación vamos a poner a disposición del Tribunal de Garantía y amerita entrar a discutir la medida cautelar y pedir por parte de la Fiscalía solicitar que retorne a la prisión preventiva. Ahora debe retornar a cumplir su reclusión nocturna”.
Cierre de investigación
En el Juzgado de Garantía de Punta Arenas, respecto a esta causa, se realizó una audiencia de cierre de la investigación por el delito de homicidio frustrado. “Todos los antecedentes ya llegaron a la carpeta investigativa, por lo que se procedió a cerrar la investigación para abocarnos a presentar la acusación. Respecto a las penas que arriesga el imputado, van de los tres años y un día a los cinco años de presidio”.
Querella
Por su parte, el joven de 19 años, quien fue víctima de la brutal agresión en las afueras de su domicilio, la madrugada del 9 de agosto de este año, se querelló por homicidio frustrado.
De acuerdo a los antecedentes que se expusieron en la audiencia de formalización, realizada el mismo día, los hechos ocurrieron alrededor de la 1.05 hora de esa madrugada, cuando el imputado, identificado como Diego Andrés López Reyes, de 18 años, en compañía de terceros habría llegado al domicilio de la víctima, en la Villa Selknam de Punta Arenas.
En ese lugar golpearon la puerta, siendo atendidos por el padre del joven de 19, solicitando hablar con Brandon Jonathan Aguilar Coñuecar. El progenitor fue a buscar a su hijo, pensando que eran amigos, saliendo la víctima al exterior de su domicilio, donde fue atacado brutalmente con un elemento contundente en diferentes partes del cuerpo. Tras la agresión, el imputado huyó, dejando a la víctima abandonada en el piso con las graves lesiones, siendo encontrado por un amigo y su padre, quienes solicitaron la presencia de una ambulancia del SAMU, que trasladó al herido al Hospital Clínico de Magallanes, quedando internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
En esa ocasión, y según lo relatado por Mario Aguilar Andrade, padre del joven golpeado, su hijo alcanzó a nombrar a su agresor antes de ser llevado al hospital.