La alarma de Bomberos se activó
la mañana de ayer, despachando dos unidades de la institución para el control
de la emergencia. Tres personas sufrieron las pérdidas totales en esta
emergencia.
Eran las 11.15 horas de ayer,
cuando ingresó un llamado a la Central de Alarmas del Cuerpo de Bomberos de
Punta Arenas, despachando dos unidades correspondientes a la Quinta y Séptima
Compañías hasta el kilómetro 15 de la ruta 9 norte.
El sector de emergencia que se
informaba corresponde al lugar denominado Calafate, donde las unidades debieron
internarse en un camino de tierra, aproximadamente dos kilómetros, hasta llegar
al lugar del siniestro.
La vivienda ubicada en la parcela
número 28 del sector se encontraba ardiendo en su totalidad, por lo que los
voluntarios procedieron a realizar maniobras de extinción, con la finalidad de
evitar que las llamas alcancen un quincho que se encontraba cercano al inmueble
siniestrado.
Sin duda la falta de agua del
sector complicó el trabajo de los voluntarios, quienes debieron permanecer por
más de tres horas en el lugar, removiendo escombros, para poder dejar todo bien
apagado.
En varias oportunidades, las
unidades de emergencia de Bomberos, debieron acudir hasta la ruta, donde se
encontraba un grifo, a cinco kilómetros de donde se originaba la emergencia, lo
que retardó el trabajo de extinción.
Al momento de iniciarse el fuego,
en el inmueble se encontraba la propietaria, Patricia Rivero, junto a dos
ciudadanos extranjeros, los cuales alcanzaron a salvar con lo puesto desde las
llamas.
En medio de las labores de
remoción de escombros, los voluntarios de Bomberos encontraron el cuerpo de un
perro, el cual pertenecía a la propietaria de la vivienda, quien no pudo
escapar de las llamas, siendo encontrado en el lado poniente de la casa, siendo
retirado por los efectivos bomberiles.
El capitán de la Séptima Compañía
de Bomberos, Sergio Pérez, dijo que la dificultad del agua se pudo sortear,
logrando bajar la intensidad de las llamas que en un inicio eran bastante
fuertes. “Se logró bajar la intensidad del fuego y se evitó que se propague a
las estructuras colindantes. La falta de agua en este sector complicó el
abastecimiento, pero no fue impedimento para poder dar por controlada la
emergencia”, dijo Pérez.
Las causas del siniestro están
siendo investigadas por peritos de Bomberos, quienes acudieron a realizar las
diligencias, los cuales enviaran el informe respectivo a la Fiscalía. No
obstante a lo anterior, se informó que las llama se habrían originado por una
falla en una salamandra, la cual estaba siendo encendida por la propietaria del
inmueble, originando la combustión con la que apareció el fuego.
Luego de esto, la dueña habría
alcanzado a alertar a los otros dos ocupantes del inmueble, quienes escaparon
con lo puesto, encontrándose muy afectados por lo ocurrido.
Cabe indicar que la vivienda
había sido adquirida hace solo un mes por su nueva dueña, existiendo por
fortuna un seguro contra incendios que se encontraba plenamente vigente, por lo
que los daños podrían ser reparados.
Entre los damnificados no se
registran menores de edad. Durante las labores de extinción del fuego no se
registraron voluntarios lesionados ni
civiles.