Luego de dos días de juicio, los
jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas decidieron condenar a dos
imputados por un delito de incendio ocurrido el año pasado.
Según el veredicto, los jueces
Jaime Álvarez Astete, Julio Álvarez Toro, y José Octavio Flores Vásquez,
condenaron por unanimidad a los imputados Robinson Alejandro Parada Oyarzo y
Nicolás Andrés Oyarzo Bahamonde, tal como lo indicó el fiscal Fernando Dobson:
“Se llevó a juicio a los imputados por un delito de incendio, esto luego que el
año pasado en la ciudad de Punta Arenas se verificaron múltiples incendios
intencionales de vehículos en la vía pública. Este caso correspondía a uno de
ellos, por lo que conformes porque se llegó a un veredicto condenatorio, donde
se determinó que dos jóvenes de 18 años son los autores de la quema de un
vehículo. Se recalificó y el tribunal los castiga por la quema del vehículo,
sin considerar la calificación de que se trataba de un lugar poblado con
peligro de propagación”.
Ante esto, la pena inicial de 5
años y un día de presidio que solicitaba la Fiscalía se rebajó al tramo que va
de los 541 días a los 5 años de cárcel, sentencia que se dará a conocer el
próximo sábado a las 12.45 horas.
El abogado defensor Guillermo
Ibacache solicitó al tribunal que sus representados sean condenados a una pena
de 541 días de presidio, pidiendo la remisión condicional de la pena.
Hechos
De acuerdo a la acusación fiscal,
los hechos ocurrieron el 26 de mayo de 2016, alrededor de las 4.15 horas de la
madrugada y en circunstancias que los afectados, padre e hija, habían dejado
estacionado su vehículo Daewoo Lemans en calle Francisco Antonio Pinto con
pasaje Manuel Puerta de Vera. En ese lugar los imputados Robinson Alejandro
Parada Oyarzo y Nicolás Andrés Oyarzo Bahamonde, ambos de 18 años, se acercaron
al vehículo mencionado y premunidos de las botellas con gasolina y encendedor
procedieron a rociar el líquido inflamable, tipo acelerante, para luego
accionar el encendedor provocando un incendio. Se dijo que fueron observados
por testigos, choferes de taxi que pasaban por el lugar, quienes señalaron que
ambos estaban premunidos de botellas plásticas y que, incluso, uno alumbró
usando una linterna. Al verse sorprendidos los imputados se dieron a la fuga,
corriendo con las botellas aún en las manos, al tiempo que de igual forma era
alertado el personal de Carabineros, iniciándose una persecución por calle
Eusebio Lillo con Pablo de Rokha. En dicho lugar se encuentra una pasarela que
cruza el Río de la Mano, donde ambos imputados se descargaron de los elementos
que portaban, continuando con su escape, siendo finalmente detenidos.
Cabe agregar que se alertó al
personal de Bomberos para concurrir al lugar siniestrado, logrando sofocar el
fuego e impedir que éste se propagara en mayor forma. Los daños de estimaron en
$ 1.000.000.
La acusación de la Fiscalía añade
que en el atentado hubo además peligro evidente para las personas y
propiedades.
Durante la investigación, el
Ministerio Público recurrió al principio de objetividad y en base a diferentes
antecedentes no les imputó otros hechos ocurridos esa misma noche.
Esta condena se suma a los casos
anteriores que han sido llevados a la justicia por los más de 30 vehículos
quemados en Punta Arenas durante el año pasado.