Raúl
Alejandro Oliva Bravo caminaba por la calle Avenida Costanera, con
dirección al poniente de la ciudad. En ese momento, un grupo de
alrededor de cinco jóvenes lo interceptaron y comenzaron a agredirlo
brutalmente con golpes de pies y puños, arrojándolo al suelo, donde
continuaron agrediéndolo con un objeto contundente.
Posteriormente le
robaron sus pertenencias, dejándolo en el suelo con heridas de diversa
consideración.
Una
vecina, al darse cuenta de la situación, llamó a personal de
Carabineros, cuyos efectivos recorrieron el lugar en busca de los
asaltantes. A las 00.40 horas se produjo la detención de dos jóvenes,
identificados como Ángel Robert García García, de 18 años y L.A.M.M, de
15, quienes fueron reconocidos gracias a la descripción de la testigo y a
que portaban el celular de la víctima.
Entre los artículos substraídos están unas zapatillas y el celular avaluado por la víctima en $ 200.000.
Debido
a su participación en el robo con violencia, el fiscal Oliver Rammsy
pidió ayer durante la formalización de cargos, en el Juzgado de Garantía
de Punta Arenas, prisión preventiva para Ángel García e internación
provisoria para L.A.M.M en uno de los centros de reclusión para menores.
Medidas a las que se opuso la defensa, argumentando que no se trató de
un robo con violencia, sino de una disputa entre dos grupos que
comenzaron a discutir y donde la víctima había iniciado el conflicto.
Rammsy
destacó en el control de detención que a pesar que los acusados no
tienen detenciones previas, sí constituyen un peligro para la sociedad.
“No cuentan con antecedentes anteriores, pero en esta primera vez el
debut que hacen es grave, por lo que debe ser considerado”, enfatizó el
representante del Ministerio Público.
Luego
de escuchar ambas partes, el juez ordeno la prisión preventiva para
Ángel García. Sin embargo, no acogió la internación provisoria del menor
de edad, por lo que quedó con medida cautelar de arresto domiciliario
nocturno y prohibición de acercamiento a la víctima. El resto de los
involucrados continúan prófugos sin poder ser identificados.