Luego
de varios días de juicio oral en contra de un hombre de 72 años, la
justicia lo absolvió del delito de abuso sexual reiterado por el cual
arriesgaba hasta 15 años de cárcel.
Fue
así que los jueces Guillermo Cádiz Vatcky, Presidente, Jovita Soto
Maldonado y Luis Álvarez Valdés, por mayoría, decidieron absolver al
acusado del delito de abuso sexual reiterado, esto con el voto en contra
del magistrado Cádiz Vatcky, quien tuvo el parecer de condenarlo por el
delito acusado. “La prueba de la Fiscalía y la querellante que se
incorporó a la audiencia de juicio oral, resultó insuficiente para
adquirir la necesaria convicción de condena, más allá de toda duda
razonable, lo que se expondrá en la sentencia”, señala el fallo, el cual
se dará a conocer el próximo miércoles 26 de junio a las 17.30 horas.
La
familia del acusado, agradeció el trabajo realizado por el abogado
defensor Juan Carlos Rebolledo, por hacer como suyo el caso y lograr la
absolución.
En
este sentido, el hijo del acusado, indicó que toda esta denuncia falsa
comenzó por un tema intrafamiliar. “Cuando mi papá fue acusado, dijimos
que fue algo preparado por la madre y la hija en contra de mi papá, sin
tener prueba suficiente. Acá solo fue la versión de ellas que fueron
arregladas. La primera declaración de la niña era que fue abusada cuando
tenía dos años, entonces Fiscalía buscó fechas para no
prescribirla, por lo que se arregló para que los hechos sean desde que
la niña tenía de los cuatro a los seis años. Mi exseñora tenía muchos
conflictos en tribunales de Familia, y al no poder atacarme por ser el
sustento de la casa con la pensión alimenticia, por lo cual atacó a mi
papá”.
El
hijo del hombre absuelto alegó que su hija llevaba solo un año en el
establecimiento educacional “se realizó la denuncia, donde indicaron que
mi hija tenía cambios de conducta, lo que fue comprobado por una
profesora, siendo que la denuncia fue el año 2010, y la prueba de la
profesora es insuficiente, porque mi hija no llevaba más de un año en
ese colegio, y si hubo algún cambio de conducta tendrían que haber sido
declaraciones de profesores que tuvo en los años anteriores”.
Pero
el hijo del acusado, no se quedó ahí, continuó argumentando que “a mi
exseñora la derivaron a siquiatría, y eso no aparece por parte de la
Fiscalía, y que lo único que aparece es una violencia intrafamiliar en
contra de ella, pero nunca ha existido esto. Acá todo partió por un
problema de pareja, ya que ella con esto quería tapar una infidelidad
que ella cometió con mi padre, a quien le estaba sacando plata y tomó la
confianza y perder el respeto a la familia. Le tenía copadas todas las
tarjetas a mi padre, y con eso ella lo manipulaba. Otra hija que tenemos
en común es testigo que mi padre nunca cometió ese delito de abuso. De
ahí mi exseñora también me tiene una denuncia de que le iba a sacar los
ojos, pero eso también es falso”.
Querellante
Claudia
Guerrero abogada querellante del Programa judicial ‘Tus Derechos’,
organismo colaborador del Sename, señaló que deben esperar la sentencia
para analizar la presentación de algún recurso de nulidad ante la Corte
de Apelaciones. “Debemos esperar la sentencia, en ese sentido con el
texto evaluaremos los argumentos que los dos jueces que por mayoría
absolvieron a este acusado en este caso, y evaluar un posible recurso de
nulidad. Lo que preocupa es que existiendo un relato claro de una
víctima, y prueba científica que avala su credibilidad, no haya una
sentencia condenatoria, tratándose de una menor de edad. Esto deja en
una indefensión a los niños que no tienen más que su relato, su versión y
eventualmente una pericia sicológica que si existía en este caso para
llevar a cabo un proceso penal como este”,
La
querellante agregó que “efectivamente existe una conflictiva familiar
que quedó en evidencia en este juicio, como en el Tribunal de Familia,
lo cierto es que hay un daño acreditado en la víctima y que según su
sicólogo es de por vida. Ella recibió una terapia por más de un año,
pero existen estas pericias del Servicio Médico Legal que acreditan la
credibilidad y el daño asociado en distintos ámbitos de su vida, por lo
que sin prejuicio que exista un conflicto familiar, se debió separar
esta situación y ponderar por parte del Tribunal respecto de la niña y
su situación particular”.
Según
la denuncia de la víctima, daba cuenta que entre los años 2008 al 2010,
mientras era dejada al cuidado de sus abuelos en el sector de San Juan,
el imputado se acostaba con la niña, donde le tocaba en sus partes
íntimas, como también la hacía que lo tocara a él. Estos hechos se
habrían producido en la casa del imputado, otro en una lancha del
acusado, y el último en la casa de la propia víctima, ataque sexual que
fue presenciado por la madre de la menor.