Entre
algunos de los requisitos necesarios para inscribir un arma se
encuentran el ser mayor de edad, tener domicilio conocido y contar con
conocimiento de conservación así como de manejo de armas. Se requiere
también de un certificado de médico siquiatra, certificado de
antecedentes para fines especiales y presentar un certificado de
asistencia técnica del arma.
La
Dirección Nacional de Movilización Nacional (DGMN) es el órgano técnico
y directivo de las autoridades fiscalizadoras a nivel país, mientras
que Carabineros representa la parte operativa de la fiscalización de
armamento.
El
teniente de Carabineros Jaime Fernández, encargado de la autoridad
fiscalizadora 98 de Punta Arenas, señaló que “en la Región de Magallanes
existen 11.518 armamentos inscritos. Actualmente hay una variación de
1.5% de aumento de la inscripción de armamento en comparativa a 2022,
dentro del rango de meses de enero a mayo”.
La
cifra corresponde a armamento legalmente inscrito, ya sea por civiles o
uniformados. De este número, existe una importante cantidad,
aproximadamente 1.500 las que corresponden a personas fallecidas. Fueron
personas que en su momento cumplieron con todas las normativas
vigentes, pero al momento de fallecer, el armamento queda en custodia de
familiares.
Respecto
de esta problemática, Fernández explicó que “lo que se busca es
fiscalizar a esas personas que figuran en nuestros registros como
fallecidas y que tienen armamentos inscritos, con la finalidad de
regularizar esto. Es decir, que el armamento pase a entrega voluntaria
para su destrucción, o en su defecto, que las personas sepan los pasos
que tienen que llevar a cabo para inscribir ese armamento a su nombre”.
En
la transferencia de armas inscritas por fallecimiento de su poseedor o
tenedor, el heredero o la persona que tenga la custodia de ésta, deberá
informar dentro del plazo de noventa días a la autoridad fiscalizadora
el hecho del fallecimiento y la individualización del heredero que, bajo
su responsabilidad tendrá la posesión provisoria del arma. La persona
que se adjudicará el arma deberá cumplir con cada uno de los requisitos
para la inscripción de armas.
Para
la destrucción de armamento, en Magallanes se otorgan dos fechas
anuales para ir a hacer entrega de las armas que están por entrega
voluntaria. En marzo se realizó la primera de estas entregas a Santiago,
en donde se transportaron alrededor de 60 armas de fuego hacia la
capital para su posterior destrucción.
“El
procedimiento que se hace, es que el armamento es trasladado vía aérea a
la ciudad de Santiago, ahí lo recibe personal de la Prefectura de OS11 y
posteriormente con toda la escolta y seguridad que corresponde se
trasladan estos armamentos hasta el Depósito Central de Armamentos. Ahí
son recibidos por personal de Carabineros, son acumulados y
ellos tienen sus fechas destinadas para la destrucción de esos mismos
en base a su itinerario a nivel nacional”, explicó el teniente
Fernández.