Desde
que el pasado 18 de abril comenzó a utilizarse el Narcotest en
controles vehiculares en Magallanes, ya han sido dos las personas
detenidas, una que fue dejada en libertad a la espera de citación y la
segunda el 1 de mayo, a quien se le formalizó por conducción bajo los
efectos de una sustancia prohibida.
A
diferencia de las pruebas respiratorias y de sangre que se realizan por
la ingesta alcohólica, en este caso no se puede obtener el gramaje o
cantidad que consumió la persona fiscalizada.
En
ese contexto, para la Fiscalía al momento de formalizar o solicitar una
pena por dicho delito, será más complicado poder acreditar ante el
tribunal el estado en el que se desempeñaba un imputado tras un volante.
En
este sentido, el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, explicó
que “al encontrarse una persona conduciendo bajo los efectos de algún
estupefaciente, de los que están establecidos, en la prueba orientativa
que realiza tanto Carabineros como personal del Senda, al momento de
controlar la detención y formalizar, solo tendremos información relativa
a que si el conductor arrojó un resultado positivo. Esto es diferente a
las circunstancias de ir conduciendo en estado de ebriedad, donde las
pruebas de alcotest arrojan la dosificación que permite graduar la
presencia de alcohol en la sangre”.
En
este sentido, el representante del Ministerio Público indicó que con el
Narcotest, solo se tiene como antecedente si es positivo o negativo.
“Las muestras sanguíneas serán las que nos van a demostrar y entregarán
información más específica de la sustancia y cantidad que pudiese tener
la persona”.
El
fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, dijo además que “las
dificultades que puede presentar este Narcotest, está radicado en que
requiere un mayor tiempo la obtención de la muestra de sangre, al
demorar más de lo que
tardan las alcoholemias por ejemplo. Además nosotros también tenemos
que operar según lo que puedan constatar tanto personal médico como
Carabineros cuando realizan la fiscalización, porque la presencia de una
eventual sustancia en el organismo, no necesariamente puede ser
indicativo de estar manejando motivado por la influencia de esa
sustancia, ante lo cual también es importante la apreciación de los
síntomas que se presentan en el conductor, y que se tendrá que tomar
atención al momento de detener a una persona, quien enfrentará cargos de
un delito de manejo bajo los efectos de sustancias estupefacientes”.
En
relación a las penas que arriesga un conductor que sea detenido bajo
los efectos de las drogas, el fiscal Dobson indicó que “son equivalentes
a las sanciones establecidas por conducción en estado de ebriedad,
penas que van de 61 días a 540 días de presidio, y si no tiene licencia
la pena puede aumentar a 3 años y si el imputado causa lesiones, puede
incluso llegar hasta los 5 años de presidio”.
Alex Miralles.