Madre clama ayuda para encontrar a su hijo desaparecido hace 673 días

Cada día que pasa lo marca en el calendario. Por eso Idelbia Saldivia Águila tiene la certeza absoluta de que ayer se cumplieron 673 días de la desaparición de su hijo José Márquez.
Han pasado un año y nueve meses desde la última vez que tuvo contacto con él. Eso fue el 26 de enero de 2015, entre las 14.30 y 15.00 horas. “Ese día llegó a mi casa a tomar un cafecito y me dijo que se quedaría a almorzar. Ahí me contó que tenía guardia en el muelle y que salía a las siete de la mañana del día siguiente. Quedó en pasarme a ver de nuevo después de realizar algunas compras y trámites”.
Esa fue la última vez que hablaría con él, a quien recuerda como una persona muy cariñosa, al igual que sus otros tres hijos (René, Luis y Jorge).
Desaparición
Fue la madrugada del 27 de enero de 2015 cuando Márquez fue visto por última vez, abandonando un local de calle Errázuriz, entre Lautaro Navarro y 21 de Mayo.
Después de eso, como las horas pasaban, y Márquez no aparecía, su familia interpuso una denuncia por presunta desgracia y paralelamente ellos mismos iniciaron la búsqueda.
De acuerdo a la información que le entregaron a Idelbia, la noche que Márquez salió del Muelle Prat de Punta Arenas y se dirigió a comprar cigarrillos al bar “El Colonial”.
¿Qué pasó después? Esa es la interrogante que persiste hasta los días de hoy. No hay rastro alguno de su paradero o de qué rumbo tomó. El fiscal regional, Eugenio Campos, ha señalado en más de una ocasión que la desaparición de este trabajador se  investigará hasta tener resultados positivos.
Agónico llamado
Conmueve escuchar a esta madre, que no encontrará consuelo hasta saber qué pasó con su hijo.
“Hoy (ayer) se cumple un año y nueve meses, que son 673 días, desde que se extravió. Lo hemos buscado sin poder encontrar. No hay datos de él. No se sabe qué le pasó o cómo desapareció”.
Idelbia nos dice que “si le hicieron daño hay un Dios que es justo”. Lo que no entiende “es cómo esa gente puede vivir tranquila”.
La angustia que está viviendo todo este tiempo lo califica como “un dolor muy grande”. Dice que “es una pena tremenda, sobre todo por no saber absolutamente nada de su hijo”.
Se viene el 1 de noviembre, pero como desconoce si su hijo está vivo o muerto realmente no sabe que hacer. “Yo le prendo velas todos los días, rogándole a mi Dios para que tenga paz y tranquilidad”, manifiesta entre sollozos.
La familia le pide que se tranquilice, pero no puede. Incluso está quedando afónica, porque el dolor que carga es tan fuerte que llora demasiado. “Todos los días que amanece marco en mi calendario un día más. Una hora más que pasa, un minuto y un segundo que no sé nada de él”.
Frente a esto la pregunta que se hace es “cómo es posible que la justicia, la Policía de Investigaciones y Carabineros no hayan podido aclarar nada. Nadie ha hecho nada. Es como si se hubiese extraviado un perro”.
“Cómo no pueden sentir el dolor de una madre. Porque supongo que si se les perdiera un hijo el dolor sería el mismo al mío. Esto no se lo doy a nadie. Y lo peor es que cada día que pasa me voy muriendo de a poco”, nos dice finalmente esta mujer, oriunda de Puerto Natales, quien ha tenido que sobrellevar una vida muy dura, de mucho trabajo, pero hace un año y nueve meses carga con una cruz que cada día se le hace más pesada y, lo peor de todo, es que siente que las fuerzas ya no son las mismas y que lo único que la podría ayudar sería saber el paradero de su hijo José Márquez Saldivia.

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