A
la espera de enfrentar a la justicia permanecía ayer un joven
magallánico imputado de delitos de connotación sexual en las islas
Malvinas/Falklands.
Del
hecho se tuvo conocimiento ayer, luego que el periódico del territorio
ubicado en el Atlántico Sur diera a conocer antecedentes del hecho que
está siendo investigado por la justicia de Puerto Stanley. Conocida la
noticia, Pingüino Multimedia se contactó con la isla para conocer
mayores antecedentes de la denuncia que terminó con la aprehensión del
hombre de 30 años.
De
acuerdo a fuentes ligadas al caso, J.C.O. fue denunciado por un cercano
de mantener pornografía en un computador personal. La gravedad del
hecho, que reviste duras sanciones a juicio de la justicia británica,
llevó a la policía a abrir una investigación, que consideró la toma de
declaraciones a cercanos del joven y al propio imputado, y a la
incautación de los equipos computacionales de su propiedad.
Se
agregó que, si bien, en un primer rastreo se desestimó la existencia de
material que llevara a una sanción judicial, en una revisión más
exhaustiva se determinó la existencia de archivos que habían sido
borrados. Finalmente, las pericias lograron confirmar la existencia de
99 imágenes y 47 videos pornográficos, en su mayoría protagonizados por
menores de edad.
Tras
las diligencias, de inmediato la justicia británica resolvió la
detención de J.C.O. y el inicio de un proceso que continuará en la Corte
el próximo día 27 del presente mes.
Asimismo,
se pudo conocer que el imputado está ligado laboralmente a la isla hace
8 años, es soltero y mantiene residencia en una localidad de la Región
de Magallanes a la cual llegó en sus primeros años de infancia.
Ahora
será la investigación en curso la que determine si las imágenes
incautadas corresponden a archivos bajados de la red o si tienen que ver
con registros captados por el mismo imputado.
Está tranquilo
Ayer
durante la tarde Diario El Pingüino dialogó con uno de los cercanos al
imputado (quien pidió reserva de su nombre). El también magallánico
señaló que “J.C.O. se encuentra tranquilo porque sabe que es inocente y
que todo se trata de un mal entendido. Su caso está en manos de un buen
abogado y sólo espera que esto se aclare rápido”.
Sobre
la manera en que se originó la denuncia, expuso que todo surge a raíz
de un disco duro que recibió por parte de un tercero para descargar
archivos de trabajo, los cuales incluían imágenes de carácter sexual. El
problema -agregó- surgió cuando un funcionario militar recibió un
material que traía algunas de las imágenes.
Dependiendo
de los resultados, la justicia británica dispone -para lo que denomina
Ley de Ofensas Sexuales- de fuertes penas, las que incluso pueden llegar
a varios años de cárcel y hasta lo que en Chile se conoce como presidio
perpetuo.
En
el otro lado de la balanza de la justicia está una pena menor, que
considera el fichar al imputado en un Registro de Infractores Sexuales
(Visor) por un mínimo de dos años, incluso aunque sólo sea apercibido
por el juez.
Una
sentencia de seis meses o menos equivale a figurar durante siete años
en el registro, y a recibir visitas de inspección para confirmar la
veracidad de los datos. Los condenados de 6 a 30 meses estarán
registrados por diez años, y cualquier persona sentenciada a más de 30
meses figurará de por vida en el llamado Visor, al que tienen acceso no sólo la policía, sino varias compañías privadas de seguridad.
La
ley considera, además, la entrega de datos completos, cuenta corriente y
pasaporte y comunicar cualquier cambio de domicilio o de trabajo. Con una
semana de antelación, deben informar también de sus viajes al
extranjero, y comunicar el “puerto de salida y entrada”, así como
estancias superiores a los siete días dentro del territorio nacional.
También están obligados a notificar si en la casa en la que viven reside algún menor de 18 años.