Un profundo drama golpea a una familia magallánica que se encontraba
de vacaciones en Temuco, luego que uno de sus integrantes falleciera esperando
atención en el Hospital Regional Hernán Henríquez Aravena de la capital de la
Novena Región de La Araucanía.
Fueron 17 horas de desesperación las que vivieron los familiares
de Sergio Nicomedes Hernández Barril, en dependencias del centro asistencial,
reconoce su hija Paola, minutos interminables a consecuencia de fuertes dolores
estomacales que terminaron con el fatal desenlace a raíz de una presunta
aneurisma abdominal. La joven, cuenta que su padre, de 74 años, apenas
embarcado en el avión que lo llevaría al norte del país comenzó con malestares,
al punto que inmediatamente a su llegada a la Novena Región debió acudir,
primero al hospital regional y luego a una clínica de Temuco. Sin un
diagnóstico claro y con un presupuesto altísimo que hacía imposible la
internación, se optó por derivarlo nuevamente
hasta el centro de asistencia pública de esa ciudad. Sin embargo,
aquello sólo sería el desenlace del calvario, de la incertidumbre y la
tragedia. “Nos dijeron que esperáramos, pero aquella espera se prolongó por 17
horas. Mi padre falleció (el pasado sábado 3 de enero) en uno de los pasillos
del servicio de urgencia”, lamentó Paola. La joven cuenta que fue su madre quien
le entregó detalles de aquel duro momento: “Estaba lleno de gente, personas
durmiendo en los pasillos y mujeres con sus bebés en brazos. Mi padre ingresó a
las 19 horas, horas después entró en crisis cuando una mujer que estaba al lado
falleció. Él comenzó a gritar y se desmayó”.
Acciones legales
Ante el trágico episodio, la familia considera seguir
acciones legales por lo que consideran una negligencia. “No vamos a dejar las
cosas así, no puede quedar así. Queremos que la gente sepa lo que nos ha tocado
vivir lejos de Punta Arenas, para que no le vaya a ocurrir a más personas”,
señaló Paola.
Además, menciona otro hecho que califica de irregular,
Sergio Hernández fue sometido a una autopsia “sin que nosotros la autorizáramos
ni fuéramos consultados, por lo que pedimos la realización de un sumario que
determine responsabilidades, más cuando en la hoja aparece que sí fuimos
consultados, sin que exista una firma por parte de mi madre u otro familiar”.
En tanto, el hijo del fallecido, Manuel, dijo que el único error
que cometió su padre fue haber sido “una persona digna y tranquila, porque
mientras mi padre estaba en agonía eran atendidos conductores ebrios y personas
que había agredido a otras”.
Asimismo, dice que en los documentos “hay escritura sobre
escritura, letra sobre letra, adulterando documentos porque dice que los
familiares autorizaron la autopsia, cosa que jamás ocurrió. En el hospital
reconocen falta de compromiso con mi padre, reconocen haber fallado, admiten
responsabilidad bajo la respuesta pública del director del hospital, lo
admiten, pero eso no es consuelo para nosotros”.
Dirección del hospital
En entrevista al diario El Austral de Temuco, el director
del Hospital Regional HHA, médico Óscar Morales, señaló: “Tenemos claro que
algo dentro del sistema hospitalario no funcionó. En este momento está en curso
un sumario administrativo por las características del caso, justamente para
determinar las responsabilidades que pudieran corresponder a algunas personas o
algunas medidas que habría que tomar. Más allá de las enfermedades que el
paciente tiene, hay un procedimiento que presenta fallas y eso es lo que está
en este momento en revisión”.
Sobre el diagnóstico del paciente, el profesional detalló
que “(él) consultó malestares de difícil interpretación, no había una evidencia
clara, pero se veía delicado… Él había recibido la atención de la priorización
que, básicamente, es la indicación de que sea visto por otro integrante del
equipo. Aquí se produjo una demora en la segunda evaluación del paciente”,
reconoció.
Morales sostuvo que la situación vivida con el paciente
magallánico es consecuencia “de un problema” que tiene la mayoría de los hospitales
en Chile y que es el resultado de la alta demanda, que va más allá de las
urgencias reales que sólo alcanzan el 20%.
En Punta Arenas
El traslado de los restos de Sergio Hernández se efectuó el
martes, siendo velados en la Parroquia Cristo Obrero, en el Barrio Prat. Sus
funerales se efectuarán esta tarde, a partir de las 15.30 horas, con destino al
Cementerio Municipal de Punta Arenas.
Ayer, en medio de la jornada de pesar, su hija Paola recordó
que su padre alcanzó a estar una semana en Temuco antes del triste desenlace.
“Le habíamos regalado a él y a mi mamá los pasajes para que se fueran por
algunos días (su madre tiene una hermana en esa ciudad). Ya en el avión comenzó
con malestar que se asociaron a un resfrío. Luego vendría la fiebre”.
Agrega que primero consultó en el Hospital Regional de
Temuco y luego en la clínica (Mayor), donde se dio cuenta de problemas de
próstata y una infección, por lo cual era necesario internarlo. El presupuesto,
lamentó era de alto costo, por lo que se optó por el trasladó al hospital y a
solicitar una derivación, incluso -comenta Paola- no había ambulancia, por lo
que hubo que pagar una de manera particular.
Todo –añade- fue un calvario de principio a fin, recordando,
además, el momento en que su madre vía telefónica le informó desde Temuco que
su padre se encontraba muy delicado de salud, hasta que ella y su hermano
Manuel, ya con los pasajes en mano y a horas de viajar, conocieron de la triste
noticia: su padre había fallecido en los pasillos del Hospital Regional de Temuco.