Ayer comenzó un juicio en contra de un acusado de violar a su pareja, a quien también habría golpeado, incumpliendo una medida judicial que le prohibía acercarse a ella.
Ayer, en el primer día de juicio oral, el propio acusado Johnny Kurt Sandoval Ramírez decidió sentarse en estrado y relatar lo sucedido el día de los hechos: “Cuando yo la conocí el primer día fue tomando, nos hicimos amigos y pasó el tiempo y ella me propuso que me vaya a vivir con ella, y la relación se fue dando. Todos los fines de semana ingeríamos alcohol y en el último año tuvimos un problema, la agredí y fui detenido. Me condenaron a 541 días firmando y con la prohibición de acercarme a ella y me fui a vivir donde mi abuela. Pasó un mes y ella me llamaba que vaya a su casa, que vaya y que no iba a hacer nada, al final comencé a ir una, dos veces a la semana hasta que volví a su casa. Llevaba como seis meses firmando y luego tuvimos otra discusión y la agarré de los brazos y ella sabía que no podía estar ahí y nuevamente me detuvieron. Luego recuperé mi libertad y la llamé para ir a buscar mis cosas, pero al llegar compramos vino y seguimos normal. Recuerdo que un día antes de lo sucedido me pagaron y compramos alcohol y cigarros, empezamos a tomar, luego el domingo seguimos tomando y en la noche ella empezó a ver su celular como queriendo llamar a Carabineros. Empecé a discutir y le agarré el celular y la tomé de los brazos, empezó a gritar y se cayó, ahí le pegué unos palmazos y patadas para que se quede tranquila y de ahí me fui a acostar. Ella siguió tomando vino y al otro día seguimos tomando y de ahí llegó Carabineros y me detuvieron, vivimos cuatro años juntos y me fui a vivir con ella cuando yo tenía 24 y ella 48 años”.
Por su parte, la víctima, quien declaró tras un biombo, confesó que tenía problema de alcoholismo, pero el día que denunció los hechos fue violentada sexualmente. “Yo era su compañera de alcohol, desde diciembre del año pasado estoy en un programa por el consumo; luego que él fue detenido no he vuelto a tomar. Ya estaba cansada de él. Mis denuncias no surtían efecto. Ese día mi hijo se quedó en la casa de su abuela, y no fui a dormir a la cama de mi hijo porque estaba en el piso, y si me levantaba me iba a sentir e iba a continuar con la agresión. Me pegó con las manos en cara y boca. Él me insultaba, pero estaba acostumbrada porque desde hace mucho tiempo me trababa así. Antes de la agresión tenía ganas de concurrir al Sernam para saber de ayuda, sin embargo, después de lo que pasó decidí hacerlo. Ese domingo fui obligada, para mí no fue una relación sexual, eso fue una violación. Cuando pedí ayuda en el Sernam, fue para que le dieran una lección, pero lo que sucedió ese domingo contribuyó a tomar la decisión de buscar ayuda. Cuando lo conocí yo no bebía, reconozco mi alcoholismo al que me llevó él. Me alejó de mi familia, amigos, me comenzó a maltratar sicológica y físicamente. Todo esto empezó bonito, me hizo sentir muy bien, pero duró muy poco”.
De acuerdo a la acusación que presentó el fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, y que desde ayer comenzó a rendir las pruebas ante los jueces, los hechos ocurrieron el 25 de octubre del año pasado, en circunstancias que la víctima se encontraba al interior de su domicilio junto a su conviviente, Johnny Kurt Sandoval Ramírez, quien se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas. En esos momentos, el imputado se alteró al ver a la mujer que se mantenía pendiente de su teléfono celular. En esos instantes comenzó una discusión, donde Sandoval Ramírez comenzó a maltratar a su víctima sicológica y físicamente, para luego obligarla a mantener relaciones sexuales, a pesar que la mujer se opuso en todo momento. Le propinó golpes de puños en el rostro, piernas y otras partes del cuerpo, logrando concretar el acto sexual mediante fuerza y amenazas, señalándole que si lo denunciaba la mataría a ella y a su hijo.
Tras la acción, la mujer intimidada calló lo que ocurrió hasta el día posterior, decidiendo concurrir a oficinas del Sernam, narrando lo sucedido. A raíz de esto fue trasladada hasta el Hospital Clínico de Magallanes, donde se le constataron diversas lesiones.
Se determinó que al momento de cometer el acto sexual también incumplió una medida del Tribunal que lo obligaba a no acercarse a la misma víctima por el delito de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, decretada en julio del año pasado.
Con estos antecedentes la Fiscalía solicita una pena de cinco años de presidio por el delito de violación y 541 días de reclusión por el delito de desacato.
Hoy finaliza el juicio, donde los jueces deberán entregar su decisión de condena o absolución.