La tarde del 10 de enero pasado, las dependencias de la Fiscalía Regional de Magallanes, emplazadas en pleno centro de la capital regional, fueron bárbaramente siniestradas por una turba compuesta por aproximadamente un centenar de encapuchados, quienes como ya era de costumbre al quinto día de cada semana, se reunían en el centro de Punta Arenas para realizar desmanes aprovechándose de quienes sí se manifestaban pacíficamente en contra de una serie de injusticias que dieron vida al famoso estallido social, momento histórico que se replicó en todo el país.
A pesar de que este ataque no era el primero en contra del inmueble del Ministerio Público, sino que el cuarto que se registraba, en aquella oportunidad se evidenció una actitud mucho más violenta y vandálica por parte de los involucrados, quienes bajo el amparo de la penumbra efectuaron múltiples destrozos producto de apedreos hacia los vidrios y puertas del edificio, como a su vez se estamparon consignas con espray en la fachada del mismo recinto, e incluso ingresaron a las oficinas causando múltiples daños en su interior.
Y aunque en un momento se anunció la aprehensión de dos personas que supuestamente estarían vinculadas a este hecho, a la fecha no se ha podido recabar algún elemento probatorio que acredite su autoría y participación en los delitos antes mencionados, situación que ha sido de bastante complejidad para sustentar las pesquisas que lleva a cabo el ente persecutor.
El jefe de la Unidad de Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi), fiscal Felipe Aguirre, manifestó a Pingüino Multimedia que es él quien está a cargo del caso más grave y hasta ahora la investigación sigue vigente. Tras ser consultado respecto al estado de avance de la misma, y a las diligencias que se han efectuado en los últimos cinco meses para esclarecer los hechos, el acusador explicó que se les envío nuevamente a las policías una instrucción para que se revisen los registros audiovisuales que fueron captados aquella tarde-noche, reconociendo que “todavía no me han entregado el informe”.
– ¿Hay detenidos, sospechosos o imputados que ya hayan sido individualizados producto de estos ataques?
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“No. Por lo menos que yo sepa, no hay detenidos por estos hechos. Ya ha pasado tiempo, entonces lo que se hace es una nueva revisión para ver si en base a los registros, principalmente de las cámaras, se logra identificar a alguno de los sujetos que estuvieron ahí”.
– Hay una sensación de que este tipo de sucesos, que en particular los afectó a ustedes como institución, quedaron impunes…
– “Hay algo que considerar en esos casos, y es que cuando se ha tratado de casos más graves ha habido resultados, pero también hay que considerar que la policía, que es con quien nosotros trabajamos directamente, hasta ahora no ha tenido el resultado favorable de poder identificar a alguien en específico. Las personas cuando cometen estos hechos lo hacen en turba, se encapuchan desde el inicio hasta el final de la acción, no es que haya algún momento en que se le vean los rostros a alguno de ellos. En los registros que yo tengo, están todo el rato tapados, y por lo tanto, la labor de identificación es sumamente difícil”.
– Pero tanto las autoridades policiales como el mismo Intendente se excusaron en su momento diciendo que se estaba ejecutando una labor de inteligencia posterior a los ilícitos perpetrados para poder identificar a los presuntos responsables…
– “Yo ignoro lo que habrán señalado en su momento esas autoridades, pero si se dijo eso, me gustaría saber qué pasó con ese trabajo de inteligencia, porque por lo menos, en las investigaciones y en las instrucciones donde se tienen que traer las pruebas concretas de participación de los sujetos, hasta ahora no ha habido resultados”.
– ¿Le frustra que a la fecha no existan resultados de esta supuesta labor de inteligencia?
– “Por supuesto, y siempre tenemos que considerar que cuando hay una cantidad de ataques de esta naturaleza y magnitud, cuando no hay un resultado y queda una percepción de no saber simplemente, claro que es un desafío permanente, pero hay que considerar también otras variables”.
– Como Unidad Sacfi, ¿prepara su equipo otras formalizaciones actualmente que estén relacionadas con actos vandálicos cometidos durante esos meses?
– “Hay algunas, pero no son de casos tan relevantes como quisiéramos, sino que son formalizaciones por delitos de receptación en relación con ciertas personas que eran sorprendidas con especies provenientes de saqueos, y que habían quedado un poco en suspenso pero que ahora sí vamos a presentar esas formalizaciones. Y algún otro caso en específico que recuerdo que la policía me informó favorablemente respecto a algún atentado contra un monumento, pero la cantidad de delitos fue muy alto. Se hicieron los esfuerzos y se siguen haciendo, e incluso en algunos casos más graves se logró llegar a los responsables pero en otros que también pueden ser graves hasta ahora no hemos tenido el resultado como para poder formalizar a una persona determinada”
– ¿Tiene algún número de cuántas serán las formalizaciones que se alistan referidas a estos casos?
– “Eso sería aventurado decir, pero por lo menos deben ser unas cinco por ahora”.