Dos imputados con antecedentes anteriores fueron formalizados ayer por el robo en una vivienda.
De
acuerdo a los antecedentes expuestos en la audiencia de formalización
de la investigación por parte del fiscal jefe de Punta Arenas, Eugenio
Campos, el menor de 17 años de iniciales G.E.G., el 27 de julio pasado,
en horas de la tarde, concurrió al domicilio ubicado en calle Guillermo
Ter a la altura del número 0900, donde sus propietarios no se
encontraban, instantes que el imputado escaló un muro e ingresó al
domicilio rompiendo un vidrio sustrayendo diversas especies, entre ellas
equipos computacionales y juegos electrónicos para luego huir, siendo
avaluadas las especies en un millón de pesos que fueron halladas
posteriormente en el domicilio del menor imputado. Con estos
antecedentes fue formalizado por el delito de robo con fuerza en lugar
habitado.
El
segundo hecho que informó el fiscal Campos, indica que el 8 de agosto
en horas de la tarde los imputados G.E.G., de 17 años y Milton Neftalí
Cheuquepán Manríquez, de 39 años, llegaron hasta el inmueble ubicado en
calle Armando Sanhueza a la altura del 2300, donde el adulto escaló una
pandereta e ingresó al inmueble por una puerta de cocina, registrando
las dependencias sustrayendo diversas especies, entre ellas equipos
computacionales y un par de zapatillas. Tras el actual ilícito de
Cheuquepán, tomó contacto con el adolescente haciéndole entrega de las
especies, las cuales fueron recuperadas posteriormente por personal de
la SIP de Carabineros en el domicilio del menor, logrando su detención,
al igual que la de Cheuquepán, a quien una de las víctimas reconoció el
par de zapatillas que habían sido sustraídas desde uno de los domicilios
afectados.
En
la declaración del menor, dejó en claro que Cheuquepán, apodado “El
Indio” le había comentado que las especies que le había entregado las
había sustraído desde un domicilio. Esto que se dio a conocer en la
audiencia, obligó a la jueza Paula Stange a separarlos de sus asientos
para evitar una agresión.
Con
estos antecedentes el adulto fue formalizado por el delito de robo con
fuerza en lugar habitado, mientras que en esta causa, el menor fue
formalizado por el delito de receptación.
Cheuquepán
Manríquez mantiene diversas condenas desde el año 1997 por delitos de
hurto, robo con intimidación y violencia, amenazas en contexto de
violencia intrafamiliar, conducir en estado de ebriedad y porte ilegal
de arma blanca.
Mientras
que el menor argentino, mantiene condenas por cinco delitos de robo con
fuerza en las cosas y robo con violencia, sufriendo una sanción de dos
años en régimen cerrado en la cárcel de menores y un año en libertad
asistida. Respecto a esta condena, el adolescente el 20 de julio pasado,
en el mismo Juzgado de Garantía se le sustituyó la forma de
cumplimiento de régimen cerrado a semicerrado, sin embargo se acreditó
que hace cinco días no estuvo cumpliendo dicho beneficio. Con estos
antecedentes, el fiscal Campos señaló que “Respecto al mayor junto con
ser formalizado por el robo en lugar destinado a la habitación, tenía
una condena pendiente de 300 días y entró a cumplir la pena efectiva,
por lo que no se le pidió la prisión preventiva. Respecto al menor se
solicitó la internación provisoria, sin embargo al encontrarse
cumpliendo cinco condenas, en la cual el 20 de julio se le modificó la
forma de cumplimiento. Al otorgarse este beneficio de manera condicional
el próximo martes solicitaremos que el tribunal revoque el beneficio e
ingrese a cumplir su sanción”.
El
plazo para el cierre de la investigación se fijó en 100 días, mientras
que el adolescente salió en libertad citado para el próximo martes a una
audiencia donde se debatirá su revocación del beneficio de régimen semi
cerrado.