ímidamente
y limitándose a señalar que entendía los hechos expuestos por la
Fiscalía, un menor de 14 años fue formalizado ayer por su presunta
participación en los hechos que le costaron la vida a una mujer de 64
años el pasado 8 de diciembre en el sector alto de Punta Arenas.
El
pequeño, de poco más de un 1 metro y 50 centímetros de estatura
compareció ayer en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Fue pasada
las 13 horas cuando personal de Gendarmería lo ingresó a la sala de
justicia, donde escuchó los antecedentes aportados por el fiscal jefe de
Punta Arenas, Fernando Dobson, quien expuso que L.I.S.V. (sólo
iniciales por su condición de menor) era investigado por la presunta
conducción del vehículo que atropelló y dio muerte a Rosa Mireya Alarcón
Muñoz, el 8 de diciembre cerca de las 23 horas en la intersección de
las calles Eusebio Lillo y Gaspar Marín, en el Barrio 18 de Septiembre.
Entre
los datos aportados por el representante del Ministerio Público, surgió
uno de gran relevancia en la investigación: el vehículo causante del
accidente sobrepasaba los 100 km/h.
La loca carrera, que terminó con la
tragedia, expuso Dobson, era conducido por el menor que vio sus
condiciones sicomotoras disminuidas producto de su estado de ebriedad.
Incluso, también se deslizó la posibilidad de que el móvil se encontrara
con las luces apagadas.
Producto
del impacto de alta energía, la víctima resultó con múltiples lesiones,
principalmente fracturas expuestas y heridas en la cabeza que le
llevaron a su fallecimiento a los pocos minutos de ser ingresada de
urgencia al Hospital Clínico de Magallanes.
En
base a lo anterior, el fiscal formalizó al menor por manejo de vehículo
en estado de ebriedad, sin licencia de conducir y resultado de muerte,
sumado al delito de darse a la fuga sin prestar ayuda a la víctima.
Por
tal razón, solicitó las cautelares de arresto domiciliario nocturno y
sujeción de Fundación Esperanza. Tal petición fue acogida por el juez
Pablo Miño, pese a que la defensa consideró las medidas inapropiadas,
argumentando que un informe de la SIAT de Carabineros señala como causa
basal del accidente que la víctima cruzó por un sector no habilitado
para peatones y que, de acuerdo a testigos, el vehículo protagonista del
hecho fue un móvil menor que no se ajusta al Kia Sorento, color negro,
que fue incautado por la policía.
Padre también fue formalizado
Tras
la audiencia, fue el turno del padre del menor, L.F.S.O. (iniciales
para protección del menor), quien -de acuerdo a lo antecedentes de la
Fiscalía- era la persona que acompañaba al adolescente a bordo del
vehículo al momento de la tragedia.
Fernando Dobson expuso que, al igual que el conductor, su padre también viajaba
en estado de ebriedad y que fue él quien instó al joven a no detener su
marcha, incluso a acelerar el vehículo y luego ocultarlo al interior de
un domicilio.
El
fiscal recalcó la “directa participación del adulto” en los hechos, por
lo cual lo formalizó por no prestar ayuda a la víctima. Además, señaló
que en caso de condena L.F.S.O. debería cumplir una pena efectiva de
cárcel.
El
sujeto quedó con las cautelares de arraigo regional y firma quincenal.
Se estableció un plazo de tres meses para la investigación.
Mientras
al término de la audiencia el menor salió por al medio de la sala
acompañado de familiares, su padre debió salir bajo custodia de personal
de Gendarmería, retirándose por la parte posterior del Juzgado de
Garantía.
Ambas
acciones, al igual que lo expuesto en la audiencia, fueron seguidas
atentamente por familiares de la víctima, quienes se mostraron en
desacuerdo por lo obrado en el tribunal.
Otros antecedentes
La
jornada relativa a esta causa se inició ayer a las 11 horas, cuando el
jefe de la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI, subprefecto Jaime
Rosell, entregó un punto de prensa en el frontis del cuartel policial.
Explicó
que se puso a disposición del Tribunal de Garantía al menor de 14 años
y su padre “por la eventualidad responsabilidad en el cuasidelito de
homicidio.
Son órdenes de detención verbales emanadas del mismo
tribunal, que dicen relación con el fallecimiento de una mujer de 64
años ocurrido el 8 de diciembre en el Barrio 18 de Septiembre”.
Rosell,
agregó que fue la semana pasada cuando la PDI de Punta Arenas recibió
la instrucción verbal de la Fiscalía local, para realizar diligencias
investigativas relacionadas con el cuasidelito, luego que ingresara una
llamada al 134 por parte de una mujer que proporcionaba antecedentes
sobre la eventual participación de una menor de edad en la tragedia.
El
jefe de la BH enfatizó que “esto aún se encuentra en proceso
investigativo y aún hay diligencias por realizar. Estamos en
coordinación permanente
con la Fiscalía, y ayer (martes) se realizaron algunos peritajes al
vehículo en el cual se habrían movilizado estas personas y se levantaron
algunas evidencias, se fijaron algunos indicios y se está a la espera
de los resultados de los peritajes.
La investigación está en pleno
desarrollo, aún cuando se pone a disposición de los tribunales en virtud
a la orden de detención de estas personas”.
Justamente,
respecto del vehículo se señaló que éste era propiedad de un tercero,
quien tras viajar al norte del país lo dejó al cuidado de una familiar del menor.
Entre los antecedentes que se conocieron ayer, se mencionó que su acompañante, su padre, lo instó a acelerar, abandonar el sitio del suceso y esconder el vehículo.