Militar imputado por ofensas al pudor asegura inocencia y dice que se trata de “venganza”

La madrugada del sábado comenzó a vivirse una pesadilla para Carlos Daniel Paredes Palacios y su grupo familiar. Todo comenzó cuando el funcionario de Ejército se encontraba en su departamento, en la Población Archipiélago de Chiloé, cuando una vecina, de un cuarto piso, tenía una fiesta, la cual -asegura- mantenía un volumen alto de la música, por lo que le pidió que le bajaran el volumen.

Paredes, cuenta que luego de unos minutos sintió que gritaban afuera de su departamento palabras de grueso calibre, lo que derivó en que la esposa del afectado abriera la puerta, encontrándose con a lo menos cuatro personas, las cuales portaban cuchillos, con los que habrían amenazado a la mujer. Ante ello, la mujer cerró la puerta, por lo que los sujetos se abalanzaron causando daños en la estructura con las mismas armas cortantes, además de romper vidrios.

Tras solicitar la concurrencia de Carabineros, entregaron loa información sobre el paradero de los jóvenes. Tres de ellos fueron detenidos horas después.

Sin embargo, más tarde el personal policial regresó a casa de Paredes, esta vez para señalarle que contra él pesaba una denuncia por tocaciones  en sus partes íntimas  una menor. “Eso es completamente falso”, aseguró Paredes.

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