En
tribunales terminaron las vacaciones de una pareja santiaguina que
había llegado a Punta Arenas hace pocos días y que tenían pasaje de
regreso la noche de ayer a la capital del país.
Los
hechos que originaron esta causa judicial, se gestaron alrededor de las
2 horas de la madrugada de ayer, cuando la pareja se encontraba en un
hostal en calle 340 de Punta Arenas, cuando la víctima fue encontrada
por un taxista descalza en la calle bajo la nieve luego de, según su
denuncia, haber sido agredida.
Previamente,
la pareja se encontraba al interior del hostal luego de llegar desde
Santiago de vacaciones a Punta Arenas, y siendo la madrugada de ayer,
ambos involucrados se encontraban en un local compartiendo hasta que
decidieron retornar a la cabaña donde estaban alojando.
En ese lugar, la
víctima estaba cocinando y el imputado se encontraba ingiriendo bebidas
alcohólicas, momentos que sin motivo justificado -consta la denuncia-
el imputado empujó a su mujer y cuando ella le dice que se calme, le
propinó dos cachetadas y luego la golpeó en la cabeza, amenazándola que
le destrozaría la cara y la mataría, gritándole “total aquí no me conoce
nadie”, lo que provocó temor en la víctima, ya que el imputado ya
mantiene tres condenas anteriores por delitos de lesiones menos graves
en contexto de violencia intrafamiliar en contra de ella misma en la
ciudad de Santiago.
Es
así que la mujer escapó a la calle sin zapatos, siendo vista por un
taxista en la esquina de calle Paraguaya con Avenida España quien la
trasladó a la Primera Comisaría de Carabineros donde estampó la
denuncia.
Con
estos antecedentes al imputado se le requirió por el delito de lesiones
menos graves en contexto de violencia intrafamiliar y amenazas donde se
pidió por parte del fiscal Felipe Aguirre la pena de 300 días por las
amenazas y 800 días por las lesiones, a la cual el detenido no admitió
responsabilidad, recuperando su libertad, quedando con la prohibición de
acercarse a la víctima y se fijó juicio para el mes de julio.
En
la audiencia, la víctima le pidió a la jueza, Paula Stange, que no
decrete el alejamiento, ya que viven juntos en Santiago además de tener
pasajes de avión en los asientos conjuntos para anoche hacia la Región
Metropolitana.
La magistrada,
decretó la prohibición de acercarse a la mujer, oficiando además a la
línea aérea a que dispongan asientos separados en el vuelo. A pesar de
esto, al salir de la audiencia, la mujer salió junto a su agresor.