“Desde el 2008 que vivo en Punta Arenas luego de venirme de Montevideo, en Uruguay. En septiembre del año pasado viví alrededor de dos años en calle Patagona. Ese día llegué de trabajar pasadas las 23 horas y al ser las paredes pegadas y finitas, al lado se escuchaba muy fuerte la música. De ahí comí, me duché y luego de las 12 de la noche seguía la música fuerte, por lo que mi marido le fue a pedir a la dueña de casa que los vecinos bajen la música, porque al otro día había que trabajar. No conocía a los vecinos ya que llevaban muy poco tiempo, bajaron un rato la música, pero después la colocaron más fuerte”. Con este relato comenzó la declaración de la mujer víctima, quien estuvo al borde de la muerte por el ataque de los imputados en un juicio realizado en el Tribunal Oral en lo Penal.
Recordó, además, que “era tarde ya cuando tocaron la puerta, así que me levanté y fui a abrir y la señorita que vivía al lado me empezó a insultar, me pegó un manotazo en la cara, y cuando quise cerrar la puerta llegaron dos hombres más. En eso mi marido me ayudó a cerrar la puerta, en eso comenzaron a patearla y se clavaban como un punzón que pasaba, rompieron la puerta, se llamó a Carabineros una primera vez, hicieron un forado y por ahí empezaron a gritar que me iban a matar, que querían ver mi sangre. Rompieron la puerta y uno de ellos tiraba cortes para adentro y con una silla sostuve para que no pasaran hacia adentro. Había otro que tiraba piedras y botellas para adentro y ella con un destornillador tiraba para adentro, mientras mi pareja llamaba a Carabineros”.
Añadió en su relato que con un cuchillo carnicero le cortaron la zona abdominal. “Ellos seguían gritando que nos iban a matar. Cuando llegó Carabineros llamaron una ambulancia y me llevaron al hospital, donde me operaron de urgencia, y cuando desperté me contaron que el corte agarró el intestino y si no hubiese llegado Carabineros me hubiese muerto, me habrían matado, estaban como locos. Desde ese mismo día mi marido sacó nuestras cosas y nos fuimos a otra casa, porque uno nunca sabe si estaban libres o no”.
Tras el juicio, los magistrados Jaime Álvarez Astete, Jovita Soto Maldonado y Julio Álvarez Toro por unanimidad decidieron condenar a los dos imputados que llegaron a juicio, Camila Silva Ampuero y Cardenio Canquil Llancura, por el delito de homicidio frustrado.
El fiscal jefe de Punta Arenas, Fernando Dobson, señaló que “se logró un veredicto condenatorio por un homicidio frustrado, luego del testimonio de las propias víctimas, además de lo señalado por los médicos de que si no hubiese sido operada la víctima habría fallecido”.
El representante del Ministerio Público, se refirió además al tercer involucrado, Jorge Álvarez Bello, quien en el mes de marzo pasado decidió no llegar a juicio aceptando un procedimiento abreviado donde fue condenado a dos años de cárcel efectiva. “Dentro de las posibilidades de la ley, se le ofreció a los tres acusados este abreviado, sólo uno de ellos lo aceptó y los otros dos pretendían que se les condene por un delito de lesiones y no homicidio, pero consideramos que se trataba de un delito más grave y no se tranzó”.
La sentencia se dará a conocer el próximo martes a las 13.30 horas, donde la Fiscalía solicita una pena de cinco años y un día de presidio.