“En febrero del año pasado vivíamos con mi mamá y Luis. Cuando se supo todo mi abuela lo encaró, pero al principio lo negó. Ese día le conté a mi abuela que me tocó en todo mi cuerpo, me daba besos y después, al pasar el tiempo, me violó. Me tocaba mis partes íntimas, eso lo hacía en el living cuando a veces mi mamá salía a comprar, incluso cuando estaba mi mamá presente, pero me tapaba con una frazada cuando ella se sentaba mirando para el otro lado o cuando se iba a la ducha y aprovechando que estaba en el baño me violaba. Le decía que deje de hacer lo que hacía y se hacía como que no escuchaba”. Esta fue parte de la estremecedora declaración entregada ayer ante los jueces por la niña de actuales 11 años, quien denunció haber sido víctima de abuso sexual y violación por parte de la ex pareja de su madre.
El ex soldado fue dado de baja tras ser formalizado en el mes de septiembre del año pasado, enfrenta a la justicia en un juicio donde la Fiscalía lo acusó por el delito de abuso sexual reiterado, solicitando una pena de 7 años de presidio, mientras que por el delito de violación impropia reiterada la fiscal Wendoline Acuña pidió una pena de 16 años de presidio.
El imputado ayer prestó testimonio ante los jueces donde negó haber violado a la menor, reconociendo que sólo le realizó tocaciones. “El 31 de agosto del año pasado, fui a buscar una mascota con mi pareja y cuando llegamos a la casa le mostramos el perrito a la niña, fue ahí que apareció mi suegra, quien comenzó a golpearme. Mi pareja se puso entre medio preguntando qué pasaba, ahí empezó a insultarnos y tomó a su nieta y se la llevó a la comisaría. Ahí puso la denuncia y fui a declarar voluntariamente a la PDI. Debo reconocer que los actos de abuso sexual son ciertos, los reconozco, pero la violación no. Los abusos sexuales comenzaron a pasar desde el mes de mayo del año pasado, cuando estaba acostado en un sillón y ella se acostaba conmigo y nos tapamos, ahí empezó a rozarme y en ese momento reaccioné mal, me excitaba… me dejé llevar. Después ella me pedía que le diera besos, empecé a besarla y así siguió, incluso un día que mi pareja fue a la ducha llegó la niña y nos bajamos los pantalones, pero sólo nos rozábamos, nunca la penetré”, declaró el acusado.
El abogado querellante, Eduardo Burgos, presentó una acusación particular en contra del mismo acusado, representando a la víctima, solicitando penas incluso más elevadas: 10 años y un día de cárcel por abuso sexual reiterado, y 20 años y un día de presidio perpetuo simple por violación impropia reiterada.
De acuerdo a la acusación de la Fiscalía, se indica que los hechos comenzaron a gestarse en circunstancias que el imputado de 20 años L.E.G.M. (sólo iniciales para proteger a la víctima), quien se desempeñaba como soldado profesional en el Regimiento Acorazado Chorrillos, comenzó a compartir inmueble con la menor en el mes de febrero del 2016, tres meses antes que celebrara un acuerdo de unión civil con la madre de la pequeña.
En ese lugar, señalan los antecedentes, aprovechándose de las circunstancias que la menor se encontraba viendo televisión en el living de la casa, se le acercó y comenzó a efectuarle tocaciones de connotación sexual, sacándole la ropa y tocándole sus partes íntimas, situación que comenzó a reiterarse de manera diaria, y que con el tiempo fueron aumentando en intensidad, esto es, dándole besos. En el mes de mayo del año pasado la accedió carnalmente, misma situación que se reiteró y que le provocó dolor a la menor víctima, quien le pedía que no continúe con su accionar. Sin embargo, el imputado hizo caso omiso a tal petición, incluso se repitió hasta tres días antes de la denuncia, que se realizó en el mes de agosto del año pasado.
Al imputado se le acusó como autor del delito de abuso sexual reiterado por los hechos que se registraron desde el mes de febrero al mes de abril de 2016, mientras que se le imputa el delito de violación impropia reiterada por los hechos que ocurrieron desde el mes de mayo hasta agosto del año pasado.