Tras las alarmantes cifras de más de sesenta casos de abusos sexuales investigados por la PDI, el Sename se encuentra atendiendo a alrededor de ochenta víctimas por este flagelo, mientras que el Ministerio Público durante este año trabaja con casos que superan el centenar.
Gonzalo Bascuñán, director del Servicio Nacional de Menores (Sename) en la Región de Magallanes, indicó que trabajan con alrededor de 80 personas víctimas que están siendo intervenidas en distintos programas. “Hay una mayor preocupación social por el tema. Ha dejado de ser tabú, o esconder estos hechos, los mismos niños ahora denuncian. Esta actitud coloca un cerco a quienes tengan la tentación de abusar sexualmente de un niño”.
Según indicó la autoridad, la labor del Sename con las víctimas comienza una vez realizada la denuncia. “Frente a las denuncias, el trabajo de las policías y el Ministerio Público es demostrar la culpabilidad de aquellos imputados de abuso”, explicó, y puntutalizó que “en el caso de los niños, la Fiscalía evacúa medidas de protección, sobre las cuales los Tribunales de Familia disponen que los niños ingresen a los programas de la red Sename, donde se les da acogida, se hace un diagnóstico de la gravedad del asunto. No todos son iguales y con ello se traza un plan de intervención para superar esta situación traumática. Con niños más pequeños se trabaja diferente a los más grandes. A pesar de la experiencia dolorosa que pueda quedar en el, se interviene y la idea es que puedan volver a retomar su vida y dejar la mala experiencia vivida”.