En la audiencia, el juez Juan
Villa le señaló a R.I.S.Y., de 15 años, apodado “Cuervito”, que la Fiscalía lo
acusó por los hechos que ocurrieron alrededor de las 11 horas de la mañana del
5 de noviembre del año pasado, en circunstancias que el programa PIE realizaba
actividades deportivas para jóvenes en riesgo social, actividad que se
desarrollaba en un gimnasio ubicado en calle Patagona en N° 1070, lugar donde
llegó el adolescente, en estado de ebriedad, intentando ingresar, lo que no le
fue permitido por su condición de consumo de alcohol, argumentándole por parte
del monitor encargado del programa, Pedro Navarro Cárcamo, que las actividades
ya se habían iniciado. Aquello molestó al imputado, quien de manera amenazante
exigió ingresar. Ante esta actitud se solicitó la presencia de Carabineros. Sin
embargo, previo a la llegada del personal policial, el joven ingresó y descargó
su rabia en contra de otro adolescente que estaba en el gimnasio agrediéndoles
con diversos golpes que le provocaron una fractura en una de sus manos. Estos
hechos los admitió el joven imputado, por lo que se le sancionó por el delito
de lesiones graves a 30 horas de servicios comunitarios.
Además se le acusó al joven por
hecho ocurridos el 25 de marzo del año pasado, alrededor de las 16.25 horas,
cuando personal de Carabineros concurrió a la Población Archipiélago de Chiloé
tras una denuncia de daños y robo de un vehículo del sector. Allí se entrevistó
a una denunciante, quien sindicó al menor como autor de los delitos, ya que
habría dejado especies sustraídas en su patio, señalando que el menor estaba
bebiendo en un vehículo estacionado en el frontis de su domicilio. Ante esto
carabineros se acercaron al imputado, quien de inmediato agredió con patadas a
una funcionaria policial que resultó con contusiones leves.
Con estos antecedentes se le
acusó de un delito de maltrato a obra de Carabineros, hecho que el adolescente
también admitió, por lo que se le sancionó a 30 horas más de servicios
comunitarios.
Este menor de edad mantiene otras
causas en Punta Arenas, siendo la más grave la que está cumpliendo en el centro
privativo de libertad juvenil de Cholchol, en la Región de La Araucanía, esto
luego que fue enviado desde Punta Arenas para rehabilitarse en su adicción a
drogas y alcohol tras escaparse en varias ocasiones desde el Hospital Clínico
de Magallanes. No obstante, al llegar a Temuco se vio envuelto en otro hecho
delictivo, siendo formalizado por un delito de robo con intimidación, luego de
asaltar una botillería junto a otros jóvenes, quedando en internación
provisoria en el centro de internación provisoria y de régimen cerrado
(CIP-CRC) de Cholchol.