“Siempre
he pensado en dar mis condolencias, pero tengo temor a la reacción de
ellos, porque obvio que perdieron a un familiar. Puede que no haya ido
atento a las condiciones, pero iba transitando a la velocidad indicada.
Al auto que impacté no lo vi, solo vi a otro vehículo negro que hizo un
movimiento brusco. Lo que recuerdo es que, gente que iba pasando por
ahí, me abrió la puerta para salir, no atiné a hacer nada por quedar en
estado de shock”. Estas fueron las palabras de Ricardo Andrés González
Rivas, quien enfrenta un juicio oral en su contra por un cuasidelito de
homicidio, luego de la muerte de una mujer en un accidente de tránsito.
De
acuerdo a la acusación fiscal, los hechos ocurrieron el 13 de mayo de
2016, a las 14.45 horas, en circunstancias que el imputado Ricardo
Andrés González Rivas, conducía un Nissan Pathfinder, por la ruta 9
Norte y a la altura del kilómetro 16.480, al conducir a una velocidad y
distancia no razonable ni prudente, ni guiar su vehículo atento a las
condiciones imperantes del tránsito de esos momentos, perdió el control
de su vehículo ante la presencia y proximidad del vehículo Hyundai
Galloper, que conducía Jorge Alejandro Andrades Chávez en compañía de
Verónica del Carmen Mora López y sus dos hijos, quien había viajado de
Santiago a celebrar su cumpleaños en esa fecha a Punta Arenas, Producto
del impacto la víctima Verónica del Carmen Mora López resultó con un
traumatismo cráneo encefálico, traumatismo raquimedular, traumatismo
torácico y de extremidad izquierda, falleciendo mientras era atendida en
el Hospital Regional de Punta Arenas. Por su parte, Verónica Zamora Mora, hija de la víctima fatal, resultó con fractura de
hombro derecho. Por su parte, el conductor del móvil, Jorge Andrades
Chávez, resultó policontuso con golpe de cerebro, contusión de columna.
Por último, el menor Alonso Salazar Zamora, también acompañante del
vehículo, resultó con una contusión en su dedo meñique de carácter menor
grave.
Ante
esto, el fiscal Oliver Rammsy, solicitó en juicio una pena de 3 años
por un cuasidelito de homicidio, y dos penas de 541 días de presidio por
las lesiones de los otros tres ocupantes. “El conductor iba a una
velocidad superior a la razonable, no iba atento a las condiciones del
tránsito, no haciendo nada para evitar el impacto. El vehículo que lo
antecedía iba a una velocidad menor, no así el vehículo del imputado que iba a una velocidad mayor”.
Por su parte, el abogado Ramón
Ibáñez, quien defiende al acusado, argumentó que “resulta evidente que
el móvil que antecedía estaba retomando la marcha en la ruta, y de esta
manera mi representado no alcanzó a reaccionar y colisionó. Los daños
fueron producto de la diferencia de la velocidad, solo así se explica
los daños en la parte posterior de dicho vehículo”.
El juicio continúa hoy en el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas.