Ocho años de cárcel está solicitando el Ministerio Público en contra un padre que reiteradamente abusó sexualmente de su hija y al ser descubierto se entregó a la policía.
De acuerdo a los antecedentes investigados por la Fiscalía, los hechos se registraron en el transcurso del año 2013 a junio de este año, en circunstancias que la menor víctima, de actuales diez años, se encontraba en compañía de su padre en su domicilio que compartían en el sector sur poniente de Punta Arenas, donde el imputado comenzó a realizar diversos tocaciones a su hija, desnudándose y acercándole sus partes íntimas, esto a pesar de la oposición de la víctima. Se indicó, además, que el padre de la afectada la condicionaba con su teléfono celular, señalándole que no se lo pasaría si ella no realizaba actos de connotación sexual.
El último acto sexual lo realizó el imputado en horas de la mañana del 12 de junio pasado, cuando ingresó a la habitación de su hija para efectuarle tocaciones, obligándola a guardar silencio de lo sucedido.
Con estos antecedentes al imputado se le formalizó por el delito de abuso sexual reiterado y fue enviado a prisión preventiva donde está a la espera del juicio en su contra.
Se entregó
Cabe recordar, que el propio imputado M.A.L., de 31 años, (sólo iniciales por resguardo de la víctima) llegó hasta la Primera Comisaría de Carabineros de Punta Arenas, donde dio cuenta que venía abusando de su hija desde el año 2013. Señaló que él le solicitaba a su hija que le realice masajes, situación que aprovechaba cuando su pareja salía a trabajar. El último acto ocurrió cuando la menor no asistió a clases por no sentirse bien de salud, situación que aprovechó para realizarle nuevas tocaciones, situación a la que -según el imputado- su hija no se oponía por estar acostumbrada.
La menor le relató los hechos a su madre, quien le solicitó al hombre que se entregue a Carabineros. “Todo comenzó como un juego y fue subiendo de tono, habían oportunidades que le pedí a mi hija que me toque, siempre sólo la rocé. Todo esto me excitaba, no entiendo porqué, ni qué pasaba por mi cabeza, ya que es mi hija biológica’’.
Testimonio de la menor
En la audiencia de formalización que se realizó en el mes de junio, se dio a conocer la declaración de la víctima de diez años, quien entregó su testimonio señalando que “ decidí contarle a mi mamá lo que me estaba pasando. Me hacía hacerle masajes en sus partes íntimas, cuando mi mamá le fue a decir, él me hizo un gesto como que no diga nada, pero después admitió lo que me hacía. Esto viene ocurriendo desde que tengo siete años y como mi mamá trabaja, él tiene más tiempo para estar conmigo. Siempre me pregunta si quiero más y yo le pego codazos. Trato de irme más tarde a mi casa para no estar mucho con mi papá. La última vez se acostó al lado mío, me ha pedido que le coloque crema. Mi papá me quita mi celular que me regalaron para Navidad diciéndome que me lo devuelve si lo toco o me deja que me toque. Una vez me puse a llorar, no puedo contar las veces que ha pasado y me dijo que no lo cuente porque sino lo iban a meter preso. La última vez me pidió perdón, no sé si lo perdonaré. Me dijo que se iba a ir a Argentina”.