En
un procedimiento abreviado, ayer se condenó a un sujeto por robos
cometidos en enero. La sentencia se conocerá la próxima semana, donde
deberá cumplir una pena de manera efectiva, es decir en la cárcel.
Ayer,
en una audiencia realizada en el Juzgado de Garantía de Punta Arenas,
el acusado aceptó los hechos de la investigación y ahora espera la pena
que cumplirá tras las rejas al no tener los requisitos para una pena
sustitutiva.
Los
hechos, que se gestaron alrededor de las 3 la madrugada del 12 de
enero, cuando el acusado Carlos Felipe Nettig Jara, de 33 años, se
encontraba compartiendo con amigos en una parcela del Loteo Varillas, en
Río Seco. Tal como indican los antecedentes, Nettig Jara salió de ese
lugar para dirigirse a tres parcelas del mismo sector para ingresar a
sustraer especies.
En
todos los inmuebles rompió los vidrios para sustraer herramientas y
otras especies. Finalmente, ingresó a la vivienda de una parcela en el
kilómetro 12,5 de la Ruta 9 Norte.
En
esos momentos, antes de las nueve de la mañana, el imputado irrumpió en
el lugar con un arma que aparentaba ser de fuego, la que colocó en el
tórax del hijo del propietario, exigiendo la entrega de las especies de
valor.
Pese
a ello, el asaltado se defendió y lo agredió con la misma arma en la
cabeza. Sin embargo, el asaltante logró forzar a su víctima a recorrer
la vivienda, indicándole dónde estaban las especies de valor para,
finalmente, maniatarlo con una cuerda que el mismo dueño de casa se vio
obligado a proporcionar.
El
afectado logró zafarse de las amarras y llamó a Carabineros, a quienes
indicó que su agresor se dio a la fuga hacia los cerros.
La
acción policial culminó con la detención de Nettig, quien fue
reconocido por la víctima. Ayer fue condenado por los delitos de robo
con violencia y robos con fuerza, en lugar destinado a la habitación,
donde la Fiscalía, al aceptar su participación, está solicitando una
pena de cinco años y un día de cárcel.
Condenas anteriores
El imputado
mantiene antecedentes anteriores por delitos similares, entre ellos, el
año 2002 en Osorno, condenado por robo con fuerza en lugar habitado a 4
años en libertad vigilada; en Quellón, el 2004, condenado a 10 años de
presidio por un robo con intimidación y porte ilegal de arma de fuego de
la cual fue beneficiario de la libertad condicional más otra condena
por un delito de daños en Osorno.