Desde hace algunos años en Punta Arenas y en la Región de Magallanes ha comenzado a operar una agrupación denominada Ladridos del Sur, la que trabaja con canes especializados en búsqueda de personas extraviadas.
Han participado en diversos casos en la Región de Magallanes, como en la desaparición del trabajador José Márquez Saldivia, recorriendo diversos sectores junto a la familia del desaparecido, descartando las áreas donde se podría haber encontrado.
De igual forma, en Chile, han recorrido algunas regiones, a petición incluso de las fiscalías de distintas partes del país, sumándose a las labores que realizan otras agrupaciones de Chile.
Sin ir más lejos, un binomio compuesto por un can y su guía se encuentran colaborando en México, ante el último terremoto que azotó a dicho país, todo de manera desinteresada, sólo con la finalidad de poder prestar ayuda.
José Luis Orellana fue quien creó esta unidad especializada, sumándose en primera instancia sólo su esposa y partiendo con dos binomios a cargo de los canes. En la actualidad la patrulla ha crecido y ya son 13 las parejas que componen Ladridos del Sur, abriéndose pronto un nuevo proceso de ingreso de personas, donde ya siete binomios están a la espera de esto, por lo que llegarían a 20, siendo una cifra buena, considerando que se convertirían en una de las unidades más grandes del país (existen aproximadamente 10 en todo Chile).
Durante los últimos días, los familiares de Rosamel Currieco Rogel, de 79 años, han hecho diversos llamados a través de redes sociales con la finalidad de que la comunidad pueda entregar ayuda, llamado al que respondió la Patrulla Ladridos del Sur que, sin pensarlo, decidió sumarse a las labores de búsqueda del adulto mayor que padece alzhéimer.
José Luis Orellana, en conversación con Diario El Pingüino, manifestó que “nosotros ya comenzamos a analizar las áreas. Tenemos un trabajo que realizamos primero con base de datos, de los sectores donde se podría encontrar, y como a la familia varias personas le manifestaron que lo vieron por el sector sur, nos focalizaremos en dicho lugar. La idea es que los binomios realicen el rastreo en diversos sectores, como los mencionados en Río de los Ciervos y en San Juan, donde manifestaron que podría estar”.
El guía agregó que “nosotros queremos encargarnos de toda la parte rural, para que así la PDI se concentré en otras labores, como en la búsqueda de la ciudad y sectores cercanos. Ya un binomio realizó algunas diligencias, y estas se mantendrán para que podamos contribuir en encontrar a su familiar, porque siempre comprendemos cómo se sienten las familias, cuando se les desaparece un ser querido, así pondremos todo lo que esté a nuestro alcance para hacer las labores”.
Con respecto a las áreas de búsqueda, manifestó que “conversamos con la hija para que nos pueda aportar algún tipo de antecedente sobre el posible paradero de su padre, y nos manifestó que le dijeron que lo vieron por el sector sur, por el sector de Río de los Ciervos, así que ahí nos concentraremos en realizar las labores respectivas”.
Entrenamiento
EL entrenamiento de los canes comienza desde cachorros. La mayoría de los ejemplares vienen desde el extranjero, como en el caso de José Luis, cuyo perro es traído desde Francia, y tiene un valor aproximado de $2.500.000. Son de raza Pastor Holandés y Border Collier.
“Son perros de búsqueda de grandes áreas, la hija del desaparecido me preguntó que si ella me entregaba la ropa el perro podía olfatearla. Ese es un perro de rastro, que detecta las moléculas, que cuando uno camina deja una estela. Pero por el tema del clima, nosotros no usamos los perros de rastro, usamos perros de venteo.
El ser humano bota 5 mil moléculas por segundo cada vez que uno se mueve, y esas son transportadas por el viento; nosotros le llamamos el cono de olor, que significa que si revisamos un bosque, y hay viento a favor de nosotros, como lo hacemos en la búsqueda, lo hacemos para que podamos detectar a las personas; ellos buscan un aroma genérico. El tiempo de trabajo depende de las condiciones climáticas, y de la geografía, además de las condiciones del guía”.
Ladridos del Sur cuenta con uno de sus integrantes, Carlos Ramos, quien se encarga -además de la búsqueda con los canes- de realizar sobrevuelos con un drone, lo que permite hacer un seguimiento de los desplazamientos de los canes y sobrevolar áreas apartadas de difícil acceso. El costo del financiamiento es elevado, pero por el momento como unidad cuentan con el apoyo de la empresa local Mechanic Shop.