Agrupados
en una sala del tribunal y escoltados por Gendarmería, 12 individuos,
11 de ellos colombianos y un chileno, escucharon la formalización en su
contra. Todos serán investigados por tráfico ilícito de drogas y nueve
de ellos fueron recluidos en la cárcel mientras se extiendan las
indagatorias.
El
grupo fue detenido el viernes, tras un operativo que concluyó con la
incautación de 60 millones de pesos en droga. De acuerdo a los
antecedentes de la Fiscalía, conformarían una banda dedicada a la
comercialización e ingreso de sustancias ilícitas desde el norte del
país.
De la “blanca” y la “verde”
El 28 de enero un informe de la PDI llegó a las oficinas del Ministerio Público. A partir de otra
investigación de drogas, la Brigada Antinarcóticos detectó el nombre de
tres sujetos que conformarían una banda dedicada al tráfico e ingreso
de krippy desde Colombia y el norte de Chile. Se trataba de “Piyuyo”,
“Kevin” y “Oymar”, cuyos celulares fueron intervenidos y monitoreados.
Sus
conversaciones revelaron el nombre de más integrantes y su dinámica.
Comercializaban en distintos horarios –incluso en toque de queda– y
utilizaban distintos domicilios como centros de acopio. Las
interferencias a “Piyuyo” –identificado como Cristián Blandon Valencia–
develaron la comunicación que tenía la banda con proveedores de la
Región Metropolitana. Según un informe policial, el vendedor del norte
“se jacta de enviar droga ilícita a Punta Arenas dejándola ‘en la puerta
de su domicilio’. Incluso habla de valores y tipo de sustancia, refiriéndose a ‘la blanca’ (cocaína) y ‘la verde’ (marihuana)”.
Las
conversaciones de “Piyuyo” con traficantes de Santiago también
revelaron a los presuntos líderes de la banda: la pareja de Leidi Franco
Guerrero y Yhon Gutiérrez Pandale, quienes utilizarían como brazo
operativo al resto de los imputados.
Las
escuchas eran acompañadas por vigilancias en terreno. La Brigada
Antinarcóticos fijó así los centros de acopio en Villa Las Etnias y el
sector de La Toma, entre otros.
El despliegue
Con el mapa de la organización armado, la Fiscalía tramitó con el tribunal las órdenes de detención y entradas de registro a los domicilios de los investigados.
La tarde del viernes la PDI se desplegó y concretó 11 detenciones en
menos de 50 minutos. Allanaron ocho domicilios e incautaron casi 2,5
kilos de cocaína, 906 gramos de marihuana tipo “krippy”, 52 comprimidos
de éxtasis, balanzas digitales, una prensa artesanal con gatas
hidráulicas y bolsas dosificadoras. Alrededor de las 21:50 horas, la
última imputada se entregó en el cuartel policial, donde fue detenida por orden de la Fiscalía.
El
fiscal Manuel Soto decidió formalizar a 11 de los detenidos –ocho
hombres y tres mujeres– por tráfico ilícito de drogas. A todos se les
formularon cargos en calidad de autor y una mujer que será investigada como cómplice.
El
juez Cristián Armijo ordenó que nueve imputados cumpliesen con prisión
preventiva. La cómplice estará bajo arraigo regional, mientras que otro
individuo quedó con prohibición de abandonar la región y firma semanal
ante Carabineros.
Se fijó un plazo de investigación de 120 días.