Un
sorprendente caso se dio a conocer este miércoles, cuando una mujer fue
condenada por vender licencias falsas a buzos mariscadores.
La
persona vendía documentos falsos a personas que se encontraban fuera de
la región y que no realizaron ningún tipo de examen. Incluso, un
funcionario de la Armada fue procesado por la Justicia Naval por
receptar una de estas matrículas falsas.
En
este caso estuvo trabajando la Brigada de Delitos Económicos de la
Policía de Investigaciones, quienes trabajaron en conjunto con otras
instituciones para poder desbaratar este verdadero negocio clandestino a
nivel regional.
Por
lo mismo, el comisario Luis Contreras, miembro de aquella brigada, dio
luces de cómo es que este tipo de negocios esta funcionando en la región y qué se está haciendo para evitarlo.
A
juicio del funcionario esto pasa porque “la gente tiende a ser más
confiada. Tienden a ser más engañados que en otros lugares, y eso lo
saben los delincuentes que no son de acá. Simulan ser de Porvenir,
Natales, y con ese argumento inventan cualquier tipo de cosas. Al final,
la cuenta receptora de los delitos, en el 99% de los casos no es de Magallanes”.
Contreras
además manifestó que ha habido un aumento de ilícitos a través de
internet producto de la masificación de las redes sociales, señalando
que “este tipo de delitos surge en los últimos dos años. Con la
masificación de redes sociales. Aprovechan grupo de compraventas como
“Una Mañana en Familia” o en plataformas, y las personas, para ahorrarse
los trámites, caen en el engaño y son estafados de cierta forma”.
Además,
manifestó que la gente también tiende a caer en otro tipo de casos,
como por ejemplo, en licencias de conducir fraudulentas. “Lo que se
denunció harto fue el tema de las licencias de conducir falsas. Es un
trámite que no sale tan caro, casi lo mismo que sale por internet. El
magallánico, a sabiendas de que está cometiendo un delito, se arriesga y
le deposita dinero a alguien que no conoce. Es un arma de doble filo”,
expresó.
Por
último, manifestó que “nosotros realizamos campañas educativas para que
la gente no caiga en este tipo de cosas. Piensan que están haciendo
algo legal porque están pagando, pero finalmente no es así. La gente
sabe que están cometiendo una ilegalidad, pero lo siguen haciendo pese a
las recomendaciones que damos”.