En la audiencia,
la defensora Karina Ulloa solicitó un sobreseimiento al imputado luego de lo que
declaró la víctima ayer ante el juez. La joven, que en mayo pasado denunció a
su padre por tocaciones, dijo: “Yo perdono a mi padre por los hechos ocurridos
este año”.
Ante esto, el
fiscal del caso Fernando Dobson señaló que conocía la postura de la víctima,
basado en el temor de que el imputado reciba una condena privativa de libertad.
Además, señaló que la joven pidió que el imputado se someta a un tratamiento al
alcohol, esto ya que el propio acusado en la audiencia aceptó los hechos
señalando que no se recordaba de nada. Tras el debate, el juez Juan Enrique
Olivares rechazó la petición de la defensa, continuando con el procedimiento,
condenándolo por un delito de abuso sexual a una pena de 61 días de presidio,
además de someterse a una terapia familiar con énfasis en la ingesta de
alcohol. La pena privativa de libertad se sustituyó por la remisión condicional
(en libertad firmando).
De acuerdo a la
investigación, los hechos ocurrieron alrededor de las 22 horas del martes 24 de
mayo pasado, en circunstancias que la víctima, hija del imputado, se encontraba
al interior del inmueble de sus padres. En esos momentos -de acuerdo a los
antecedentes- el imputado le habría comenzado a decir a su hija mayor: “Estai
rica, quiero estar contigo”, instantes que la joven, de 25 años, sube al
segundo piso por las escaleras cuando su padre la siguió y la tomó por la
fuerza tratando de sacarle la ropa realizándole tocaciones.
Tras los actos de
significación sexual, la afectada logró escapar y ocultarse en uno de los dormitorios
del inmueble, donde solicitó ayuda a personal de Carabineros, que al llegar al
lugar detuvo al imputado, quien quedó a disposición del Ministerio Público.
En el relato, la
víctima señaló: “Me encontraba jugando con mi hija de tres años cuando llegó mi
padre en estado de ebriedad y empezó a decirme cosas obscenas, tomo a mi hija
en los brazos y cuando voy subiendo las escaleras me siguió y me bajó los pantalones
y me tocó las piernas y partes de mi cuerpo. Le pegué una cachetada y me
escondí con mi hija en una pieza y llamé a mi madre y a Carabineros. No es
primera vez que ocurre esto con mi padre”.