Los hechos
habrían comenzado el año 2011, cuando la víctima tenía 11 años, hasta el 2013,
cuando la madre de la afectada se percató que su hija lloraba y el imputado abandonó
el hogar.
Según lo expuesto
en la acción judicial presentada por el fiscal Fernando Dobson, los hechos comenzaron
durante el año 2011, mientras la menor tenía 11 años, en circunstancias que el
acusado le realizaba tocaciones y otros actos de connotación sexual, situación
que la víctima no denunció por las amenazas recibidas por parte del agresor.
Finalmente, en el
mes de septiembre del 2013, el imputado en estado de ebriedad llegó a su
domicilio y nuevamente le realizó tocaciones, mientras la menor, de entonces 14
años, se encontraba acostada en su cama, instantes que la madre escuchó a su
hija llorar ante ello, el sujeto
abandonó el hogar.
Se indicó en la
denuncia que la menor no habría contado lo sucedido por las amenazas de su
padre que mataría a su madre, existiendo agresiones anteriores que provocaron
un fundado temor en la víctima.
“Son delitos de
abuso sexual reiterado, se trata de un imputado que fue formalizado en su
momento por este delito por lo que se va a llegar a juicio oral”, indicó el
fiscal Dobson.