A
prisión preventiva fue enviado ayer uno de los conductores involucrados
en un fatal accidente de la madrugada del pasado domingo.
Tras
la ampliación de la detención que solicitó el Ministerio Público por 48
horas, ayer poco antes de las 14 horas, se desarrolló la audiencia de
formalización de la investigación en contra de los dos conductores que
impactaron en la intersección de Avenida Bulnes con calle Ovejero.
La
fiscal Romina Moscoso, tras recabar los antecedentes que le faltaban,
les dio a conocer a los imputados que son investigados por un delito de
conducción en estado de ebriedad, sin embargo solo a uno se le atribuyó
su responsabilidad en la muerte de la joven de 20 años, Danitza Gallardo
Vargas.
Según
la investigación, los hechos se registraron minutos antes de las 5
horas de la madrugada del 14 de octubre pasado, cuando el colorista
automotriz, Víctor Andrés Cisterna Cisternas, de 25 años, manejaba su
Mini Cooper por calle Ovejero, transportando a tres personas, entre
ellas la víctima fatal, efectuando la conducción en estado de ebriedad y
sin haber obtenido licencia de conducir. En ese mismo momento, el otro
imputado, el diseñador gráfico Pablo Javier Villarroel Muñoz, de 24
años, guiaba el Volkswagen Gol por Bulnes en dirección al centro,
también en estado de ebriedad.
Al
momento que ambos móviles llegaron a la intersección de las vías
mencionadas – según los antecedentes – el imputado Cisternas Cisternas,
ingresó al cruce sin haber respetado el paso preferente del móvil
conducido por Villarroel Muñoz, causando la colisión. Producto del
impacto, la joven de 20 años, Danitza Gallardo Vargas, resultó con un
traumatismo toracoabdominal complicado que le ocasionó la muerte más
tarde en el Hospital Clínico de Magallanes, mientras que otros dos
acompañantes del Mini Cooper, sufrieron lesiones leves. Además ambos
vehículos terminaron con cuantiosos daños.
Con
estos antecedentes, al imputado Cisternas Cisternas, quien arrojó una
prueba respiratoria de alcohol de 1,73 gramos, por lo que fue
formalizado por los delitos de manejo en estado de ebriedad con
resultado de muerte, lesiones leves y daños. Mientras que Villarroel
Muñoz, marcó 1,28 gramos de alcohol, siendo formalizado solo por el
delito de conducción en estado de ebriedad.
A
pesar que el abogado defensor José Miguel Navarrete se opuso a la
prisión preventiva de su representado Cisternas Cisternas, argumentando
que debe investigarse, ya que existe un video donde se puede apreciar
que la velocidad del otro móvil igual puede tener alguna participación
en la causa de muerte, sin embargo, el juez Juan Enrique Olivares,
decretó la medida privativa de libertad, argumentando que ni siquiera
sobrio debió haber conducido, además, acompañado de otras tres personas,
mientras que Villarroel Muñoz, recuperó su libertad, quedando con
arraigo regional y suspensión de su licencia, mientras el plazo para el
cierre de la investigación se fijó en 90 días.
La
fiscal del caso, Romina Moscoso, señaló a la salida de la audiencia que
“la SIAT analizó además una cámara de seguridad que captaba el momento
del accidente, donde se logra determinar que la conducción
de uno de los conductores fue la que provocó la colisión y que ocasionó
la muerte de la víctima. En este caso, la Ley Emilia es especial en
estos casos, es sumamente gravosa. Ahora debemos esperar el informe
definitivo de la SIAT y de la autopsia de la víctima, además de las
declaraciones de los testigos”.
El
abogado defensor de Pablo Villarroel Muñoz, Marcos Loaiza, argumentó
que “la investigación se tiene que desarrollar bajo el principio de
objetividad y proporcionalidad en la aplicación de la normativa.
En atención a aquello, lo que corresponde es lo que solicitó el
Ministerio Público, quien determinó cual es la participación de mi
representado, que no supera la conducción en estado de ebriedad. Tal
como lo ha señalado el tribunal de Garantía, las consideraciones de
carácter técnico superan una apreciación de los ojos de una persona
común pueden llevarnos a una conclusión errada”.
Los restos de la joven fueron llevados por su madre a Puerto Montt, donde serían cremados.