Nuevamente los habitantes del domicilio de calle Chiloé 2472 se vieron afectados por un robo. El hecho reciente se registró el fin de semana, mientras la dueña de la casa, de iniciales H.M.G. no se encontraba en su inmueble. Los antisociales ingresaron luego de romper una ventana de la parte posterior del inmueble.
Al aprovecharse que no se encontraba nadie en el interior, procedieron a sustraer diversas especies, todas ellas ubicadas en el dormitorio de la propietaria, para luego huir del lugar ocupando la misma vía de acceso.
Un carro del Cuadrante Cinco de Carabineros llegó al domicilio para entrevistarse con la afectada, tomando la denuncia respectiva y dando cuenta a la Fiscalía de lo ocurrido, disponiéndose la concurrencia al lugar de la PDI, específicamente de la Brigada Investigadora de Robos, BIRO, y el Laboratorio de Criminalística, para que realicen las primeras diligencias, información que fue confirmada por el inspector Luis Torres, de la policía civil.
“El día de ayer, en horas de la noche, funcionarios de la Brigada Investigadora de Robos de Punta Arenas concurrieron a un domicilio de calle Chiloé antes de llegar a Miraflores, donde se produjo un robo. En este lugar, sujetos ingresaron por una ventana, la cual fracturaron para posteriormente entrar y revisar la pieza de la dueña de casa, sustrayendo diversas especies robadas”, señaló Torres.
Con respecto a las especies sustraídas, se llevaron joyas, un notebook, un celular de última generación entre otras especies, lo que alcanzó un avalúo cercano al millón y medio de pesos.
“El avaluó total es de 1.260.000 mil pesos, entre las especies sustraídas se encuentra un notebook, avaluado en 600 mil, una chaqueta, un celular de última generación y un joyero con diversas joyas avaluado en medio millón de pesos. La víctima no mantiene sospechas sobre una persona, pero si manifiesta que hace un año, de la misma forma ingresaron a su domicilio y fue víctima de robo”, concluyó diciendo el oficial.
Es segunda vez en un año que le toca vivir una situación así a la familia.
La PDI hace un llamado a la comunidad a entregar algún antecedente sobre el o los responsables del hecho, además de que si las especies son comercializadas eviten adquirirlas, porque estarían cometiendo el delito de receptación.