Cerca de las 13 horas de ayer se registró la mayor racha de viento en Punta Arenas: 135 kilómetros por hora. En ese instante aterrizaba un vuelo Sky en el Aeropuerto Presidente Carlos Ibáñez del Campo. Sus pasajeros no pudieron descender hasta casi dos horas después y se reencontraron con su equipaje sólo pasadas las 16.30 horas. Es decir, para muchos, el viaje más largo de sus vidas.
El viento, que estaba anunciado con esa magnitud, no tuvo contemplaciones y provocó caídas de árboles, desprendimientos de techumbres, caídas de postes y personas lesionadas, esto de acuerdo a los informes entregados por las autoridades, quienes determinaron cambiar de Alerta Preventiva a Alerta Amarilla (15.03 horas de ayer), por la cantidad de daños que habían ocurrido.
Otra de las situaciones que se presentó fueron los constantes cortes de energía eléctrica, lo que derivó en que los semáforos terminaran apagados provocando atochamientos vehiculares menores, pero hasta el cierre de esta edición no hubo ningún accidente mayor que lamentar.
El viento también afectó a parte de la techumbre de la terminal aérea, con peligrosos desprendimientos de planchas, por lo que los pasajeros debieron mantenerse al interior del recinto.
Los vuelos hacia Puerto Williams se vieron interrumpidos por la misma causa, sufriendo retrasos considerables en sus horarios, reactivándose durante la tarde.