El
imputado fue condenado en diciembre de 2019 a cinco años de cárcel por
traficar cocaína y pasta base. Aunque está recluido en el Complejo
Penitenciario de Punta Arenas, Gendarmería le concedió el beneficio de
la salida de fin de semana por cumplir con los requisitos.
En
la tarde del domingo el interno se encontraba en la casa de su
exconviviente y madre de su hijo, ubicado en Avenida Circunvalación.
Según
la denuncia, tomó del cuello a la mujer y la arrastró por el piso.
También habría posicionado un pie sobre su cabeza para amenazarla de
muerte. En
medio de la agresión, el hombre habría agarrado un cuchillo y agredido a
la víctima, provocándole un corte en el dedo meñique derecho.
Carabineros
detuvo al imputado a partir de la denuncia de la víctima. Ayer el
sujeto fue requerido verbalmente por lesiones menos graves y amenazas,
ambos delitos en contexto de violencia intrafamiliar.
El Juzgado
de Garantía de Punta Arenas dispuso que el imputado cumpla con
prohibición de acercamiento a la víctima. Si Gendarmería mantiene el
beneficio penitenciario, tendrá que cumplir con arresto domiciliario total.